Llegaron a la empresa Giordano y Eliot bajo hasta el garaje para que subieran por el ascensor hasta las oficinas y así evitarían a la prensa, que ya estaba congregada a la entrada del complejo hotelero. Una gran congregación de medios italianos e internacionales se habían dado cita esa mañana, para hacerse eco de la noticia del año a nivel empresarial. Alessandro y Allegra subieron rápidamente a la última planta donde sus abogados y ambas familias ya estaban esperando. La fusión ya era un hecho y la firma de los dos herederos un mero trámite. Después de firmar todos, bajaron hasta la sala de conferencias donde mucha gente ya esperaba. Alessandro y Allegra habían acordado darse la mano y mantenerse sonrientes y cercanos para dar una imagen segura a la prensa. Algo de lo que ambos estaba

