Alessandro sonrió de manera seductora, la cogió de la muñeca para que no se moviera de su lado y contestó: —Si, me saldrá cara, pero dentro de pocos días tú y yo estaremos compartiendo cama en esta misma casa. — Ni lo sueñes, porque no pienso dormir contigo. —Ya lo has hecho y apuesto a que dormiste muy bien. —Pues no, porque roncas–Alessandro se carcajeó de manera sonora, mientras Allegra suspiraba de fastidio. En un movimiento intentó salir de sus brazos y meterse a la propiedad porque el señor Finn los esperaba pero Alessandro no sé lo permitió. —Está noche veremos si ronco, preciosa. Porque por mucho que te enfades de esta noche si no te libras de dormir conmigo. –Alessandro le colocó el pelo detrás de la oreja mientras le acariciaba la cara. Allegra no quiso dejarse llevar p

