—¡Será cab**n! No si ya me extrañó a mi que os casarais tan pronto y la actitud de los dos en la celebración de la boda. Francamente parecía un funeral en vez de una boda. Pero Allegra no entiendo ¿por qué te casaste? Eres guapa, rica, inteligente, trabajadora no necesitas de ese estúpido. —Lo sé, pero yo lo quiero. Pensé que con el tiempo podríamos entendernos pero cuando me dió ese contrato en la noche de bodas, al principio no supe como reaccionar intenté aparentar que no me dolió y como pude le di la vuelta, le pedí que añadiera alguna cláusula a mi favor...no sé, en ese momento pensé que era buena idea pero ya no estoy tan segura.–ambas suspiraron mientras volvían a tomar otro chupito. El alcohol en sus venas ya hacía efecto. —No sé, me he quedado anonadada con todo lo que me has

