Alice. Me levanto molesta y la enfrento. Por segunda vez en la semana. —¿Yo? Tu me diste la llave, es tu puto error— la apunto acercándome a ella. Dylan me mira. —¿Estas desnuda?— me giro hacia el apretando la mandíbula. —¿Te acostaste con mi esposo?— Tessa se acerca peligrosamente a mi. —¡No!— digo asustada, miro hacia Drew, este está de brazos cruzados y el ceño fruncido. Miro a Dylan. —¿Cómo demonios entraron?— Tessa ríe con sorna. —Pedí una llave extra al ver que te había dado la mia— Yo suspiro, pero sale más como un resoplido. —Creo que deberías vestirte, Alice— la forma en que me habla Dylan, es seca y dura. Me está juzgando. Trago el nudo. Y no hay porque no hacerlo, estoy desnuda, junto a su hermano que solo trae el pantalón desabrochado, sin camisa. —Podrían irse

