Capítulo XVIII - Sentio

1502 Words
[...] Salimos de la casa Antonescu y siento que estas semanas que ya casi son meses han Sido los mas largos desde que llegué a España, la señora Antonescu ha Sido una gran compañía desde que llegué aquí, pero se siente el vacío de Ayrton. Razvan, Bayron, Ayrton y Magda, se han convertido en existencias tan importantes en mi vida, que parecía que hubiese estado en esta casa por más tiempo del que en realidad lo había estado y es que con ellos pase al menos uno o dos días, pero parecían haberse convertido en personas tan importantes para mí que sentía su vacío ahora que no estaban. — Y bien, Airyn, ¿Tienes algún novio en la facultad? — pregunta la señora Antonescu luego de asegurar su cinturón — Ahm, no señora, la verdad no me he puesto ha pensar en ello, sin duda, he tenido algunos prospectos pero, no me interesan — digo — Vaya querida, yo a tu edad, disfrutaba de la vida — dice como si degustará aquellos momentos. “Ay señora, me avergüenza pero yo también lo hago, o al menos alguien me está enseñando a hacerlo”pienso con vergüenza. — Entiendo señora, y gracias por eso, la verdad es que no me gustan los chicos vacíos, me gustan los chicos que tienen algo para ofrecer, quiero decir, no quiero a alguien perfecto, porque sé que aunque muchos se esfuerzan en serlo, no lo somos SIEMPRE, Quiero sentir la fortuna de estar con alguien que valora lo que somos juntos y que no tiene que compararnos o juzgarlos con alguien más, creo que eso es afortunado y es lo más valioso que alguien nos puede brindar — digo La señora parece pensar lo que digo y sonríe — Eso es especial, pensé que las chicas de tu edad, ya no pensaban así, a decir verdad, mi juventud la disfrute más que nada con la persona que hoy es mi esposo, puede que hubieran personas antes que él, pero hay personas que se estrellan en tu camino y lo cambian todo — dice — No puedo más que reconocer cuánta razón tienen sus palabras — digo Honestamente Ayrton se había estrellado literalmente en mi vida, por no mencionar que se había caído, ups, eso no le gustaría, es el mejor conduciendo moto, pero bueno, un accidente cualquiera lo puede tener, desde que eso había ocurrido los últimos tres meses de mi vida dieron un giro total que parecía no parar. — No sé, pero me da satisfacción que me den la razón — dice y Yo solo puedo negar “ De tal madre, tal hijo”. — Airyn — llama la señora Antonescu cuando bajo de su auto frente al edificio de facultad — Si, señora — digo — ¿Te vendría bien, ir a hacer unas compras conmigo luego de tus clases? — pregunta — Si señora, no tengo problema, ¿Dónde nos vemos? — pregunto sacando una libreta de mi mochila — Oh, no te preocupes, puedo pasar por ti sin problema — dice y asiento mientras me despido. […] No sé por qué, pero mi instinto o mi sexto sentido femenino me decía que aquellas compras eran el momento para una charla de MUJER a MUJER. Las clases se convirtieron en otra manera en la que ponerme a pensar en TODO lo que está pasando en mi vida, después de todo, las cosas eran cada vez más interesantes y a la vez extrañas, Ayrton Antonescu sin duda era todo un MISTERIO, supongo que a fin de cuentas a mi me gusta complicarme las cosas, NO me gusta lo simple, me gusta aquello que puede ser un reto para mi y tal vez el que YO quisiera encajar en su vida era todo un reto, uno para el cual quizá no estaba completamente preparada, a fin de cuentas aquello comenzaría a convertirse en una montaña rusa de emociones y una ruleta rusa de sentimientos, en la que yo NUNCA sabría que piensa y donde todo lo que yo pensara estaría escrito en mi rostro. — Señorita Góngora ¿Qué es lo que encuentra tan interesante en la ventana? — pregunta el maestro López repentinamente — Lo siento profesor, supongo que si le dijera lo que pienso encontraría que es algo muy simple, creo que la literatura más que ser un medio de expresión es muchas veces el medio por el que pretendemos hacer realidad TODO aquello que no podemos tener en el mundo en el cual vivimos, después de todo, ¿Cuántos mundos distópicos ha creado la narrativa y a fin de cuentas ninguno es real? si, por supuesto los sentimientos que se narran existen, pero son sólo lo que quien lo escribe pretende que sean — digo soltando un suspiro — De hecho, es una interesante observación puedes hacer tu ensayo para la próxima clase sobre eso — dice y yo asiento con una sonrisa confundida, aún pensando en la reacción de mi profesor, escucho la campana anunciar el fin de clases y... […] — Bien chicos, para el final no harán un examen, harán una narración, usando palabras en latín de las que hemos visto este semestre, pero pueden hacerla con sus palabras favoritas del idioma — dice el profesor López Sonrío al saber que palabras usar para mi historia, al cabo la Historia no era mía, solo estaba narrando la historia de alguien más a través de mis ojos. El problema, era pedirle al dueño de la historia los derechos de autor para presentarla a mí clase, después de todo estábamos incomunicados y aunque veo las ventajas de ello, también veo las desventajas, no sabía nada de él desde hacía tres meses, y me moría por saber que había pasado para saber que más poner sobre él, sentía que ya poco a poco comenzaba a olvidar su imagen y a idealizar lo que había aprendido de él, aunque supongo que sí le pregunto algo, diría “ No sé que más decirte” después de todo, él no es el más hablador de su especie, de hecho es más de escucharte que de hablar. Abro mi mochila y saco mi agenda de apuntes, dónde toda la historia está en un borrador, la verdad es que estaba tan vacía en comparación con la realidad, que me sentía abrumada, había escrito más historias antes, pero NUNCA utilizando a un chico real, todos eran producto de mi imaginación, pero la cuestión ¿Cómo puedes poner a una persona real en un solo escrito? ¿Cómo puedes poner sus pasiones, sus frustraciones, sus temores, sus alegrías, sus victorias o sus derrotas en palabras escritas? La verdad no se puede condensar a una persona, porque cada día, NO cada segundo que pasa esa persona podría sorprenderte. Pienso con una sonrisa y simplemente cierro la agenda cuando veo el auto de la señora Antonescu, lo guardo en la mochila y camino hacia el lugar donde la veo que va a estacionar. Ella baja del auto y empieza a buscarme, parece que ahora lleva ropas más cómodas, al verla no puedo evitar pensar en que fácilmente se confundiría con las chicas del campus y yo podría pasar por su hermana pequeña que ha venido a visitarla, niego ante mis pensamientos y corro hacia ella. — ¡Señora Antonescu! — exclamo agitando mis brazos, ella parece alcanzar a verme y me da dos pulgares en alto Camino hacia ella y me saluda efusivamente con un abrazo, me siento un poco extrañada por su reacción. — Ay disculpa, ¿Te incomode? — pregunta y yo niego — No señora, a decir verdad siempre he querido darle un abrazo, pero me avergüenza, muchas veces este tipo de expresiones afectuosas molestan a muchas personas — digo — Bueno, pues ya ves que a mí no — dice — así que si quieres abrazarme puedes hacerlo — añade y subimos al auto. Cuando la señora Antonescu enciende el motor, me pongo a pensar en el único y último día que he pasado con Ayrton Antonescu, me pregunto, cuando pasaron todas esas cosas candentes entre nosotros, parecíamos no tener necesidad de preguntar por lo que queríamos solo hablábamos con lo que el cuerpo y la mente pedían, pero aquella noche cuando me quedé en su cuarto, ¿Por qué había pedido por mi permiso para abrazarme? La verdad él siempre me inspiró un profundo deseo de abrazarle y decirle lo mucho que le admiraba, si las cosas se habían saltado el curso normal, y no había tenido la oportunidad de decirle, después de todo, no TODOS podemos hablar de nuestros Temores libremente, y aunque a él le había costado y se había quedado sin palabras al final, había hablado de ellos, pero quizá volvía a lo mismo, yo también le había hablado de mis temores, por supuesto, NO de todos, pero si de los más grandes, en fin, no puedo quedarme allí, ahora al mirar a su mamá, la señora Antonescu puedo entender algunas cosas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD