...Años más tarde... No estoy segura de qué hora era, pero dormía plácidamente hasta que mi papá entró a mi habitación gritando "¡Buenos días!" a medida que se acercaba a las ventanas para abrir las cortinas. No pude evitar gruñir mientras ocultaba mi rostro entre las cobijas, se supone que hoy es sábado, ¿por qué debe despertarme si no hay clases? Como una forma de huir de mi padre, quien, por cierto, no se callaba, decidí encaminarme a la habitación de mi hermano y me colé en su cama con la intención de dormir un poco más, aunque antes le puse seguro a la puerta, no me servía de nada ocultarme aquí si no hacía esto. Por un momento creí que mi plan triunfaría, mi hermano incluso medio dormido me abrazó y planeaba dormirme otra vez hasta que papá comenzó a tocar la puerta con insistenci

