Capítulo 3: no es verdad...

1591 Words
Hoy era un día complicado, el director del colegio de mis hijos me mandó a llamar para hablar sobre la actitud de Chris cuando los pasé a recoger, enterándome al mismo tiempo que mi hijo golpeó a un chico un poco más grande que él. Por supuesto que tuve que regañarlo en el auto de camino a casa, este no decía nada, simplemente bajaba la mirada y apretaba sus puños con tal de no responderme. Lilith trataba de ayudarlo, ella es tan dulce que me sugería soluciones para que no castigara a su hermano, sin embargo, golpeó a un niño ¿Qué se supone que debo hacer? Sé que debo entender su comportamiento, sé perfectamente que aún se encuentra afectado por la muerte de Jack, él no sabe lidiar con sus problemas sin usar la violencia, después de todo, es parte de una familia complicada, pero golpear a un niño no le regresará a su padre, algo que yo también debo asumir. No sé qué le dijo aquel chico, Chris no quiso decirme, traté de entenderlo y preguntar qué había ocurrido, solo que él no quería hablar. Algo que decidí respetar, no podía obligarlo a hablar cuando claramente sus ojos parecían tristes. La situación era tensa, mi mente no dejaba de pensar en lo que hablé con mi hermano y supongo que debería hacerle caso, incluso debería pasar página y asumir que Jack ya no regresará, sería bastante maduro de mi parte aceptar la realidad, incluso sé que abandonar toda esta venganza ayudaría a centrarme más en mis hijos, por ende, decidí rendirme. Ya no quiero buscar respuestas, ya no quiero seguir lastimándome con el hecho de pensar que él está con vida cuando claramente no es verdad. Debo buscar ayuda profesional para aprender a superar este tipo de sucesos desafortunados que la vida me ha hecho pasar, incluso quizás rehacer mi vida sentimental, aunque esto último lo veo como algo casi imposible. Cuando llegamos a casa, me encaminé con la mirada en el suelo hasta el salón, mi mente estaba en blanco, estaba triste, pero no deseaba seguir llorando por alguien que no regresará, ya que claramente las esferas del dragón no existen y ningún ser mágico podría revivirlo. Supongo que debía darle un fin, acabar con todo este melodrama de una vez por todas y continuar con mi vida aun cuando duele. Yo amaba a Jack, lo amaba tanto que dolía en diversas ocasiones, pero al mismo tiempo sabía que involucrarme con él podría traerme a esto, sabía perfectamente que su vida estaba en constante peligro y que era cosa de tiempo para que la jodida creadora de este trágico chiste me lo arrebatara. Desde un principio sabía que enamorarme no era una buena idea, mi cabeza solía decirme "No te enamores" pero a pesar de haber regresado al inicio, ahora sé qué es un beso de verdad, incluso sé que a pesar de haberlo sentido como mío, en realidad eso no significaba que su vida me perteneciera. –Padre– me nombró Lilith, por ello miré hacia atrás, levantando la mirada del suelo, viendo como mi hijo abría los ojos con exageración, notando como palidecía casi como si hubiese visto un fantasma. No quería mirar, una sensación extraña recorrió mi cuerpo y las ganas de llorar incrementaron. Al momento en el que me di cuenta de que Lilith no me hablaba a mí luego de aquel "padre" que pronunció, me sentí casi petrificado, no sabía si deseaba girarme, mi cabeza estaba hecha un lío y no era capaz de reaccionar a pesar de ver como mis hijos se acercaban con velocidad. No quería girarme, no era capaz de hacerlo debido al miedo de creer que todo era un sueño, sentía que todo era irreal, por lo mismo me tardé un poco más visualizando como había un hombre vestido elegantemente justo frente a la ventana, mientras que mis hijos lo abrazaban con fuerza e incluso lloraban de felicidad. Era él, era mi esposo quien se había puesto del tamaño de nuestros hijos con tal de abrazarlos e intentaba consolar su llanto con palabras dulces que me hacía creer que todo esto era irreal. No podía creer lo que estaba viendo, tenía un revoltijo de sentimientos que logró hacerme llorar por el coraje que sentía tras confirmar algo que deseaba con todas mis fuerzas. –No, no, no– dije retrocediendo– esto es...–dije viendo como posicionaba su vista en mí– no es verdad... Jack se levantó del suelo y se acercó, él parecía un poco temeroso por acercarse a mí, algo que fue muy inteligente de su parte, ya que lo primero que hice al tenerlo frente a mí, fue darle una bofetada seguida de varios golpes que detuvo cuando me abrazó. –Eres un idiota, estúpido, enfermo– fui diciendo mientras trataba de golpearlo– egoísta de mierda... ¿Cómo pudiste...? –continué diciendo, mientras mi voz se quebraba– te odio...–le dije entre lágrimas, antes de abrazarlo con fuerza–eres tan malditamente cruel... –Lo sé...–me susurró alejándose un poco de mí para tomarme de las mejillas. –Eres de lo pe– alcancé a decir antes de que me besara. Yo estaba enfadado, cuando me besó intenté empujarlo, golpearlo y hasta gritarle que se fuera, pero la calidez de sus labios me hizo llorar el doble, yo pensaba que jamás podría volver a besarlo, ya estaba asimilando la idea de que jamás podría volver a sentir el calor de su cuerpo contra el mío, ni la suavidad de sus labios al besarme. Estaba sin duda muy enfadado, pero al mismo tiempo, me sentía agradecido de que él estuviese con vida, el hecho de perderlo, sin duda, era un sufrimiento constante, lo extrañaba tanto que mi pecho dolía, aunque ahora que está aquí, mi corazón late con fuerza y solamente quiero abrazarlo. –Lo siento...–susurró sobre mis labios cuando cortó el beso– debía hacerlo...–añadió acariciando mi mejilla, con tal de quitar las lágrimas que bajaban por mi rostro. –No me vuelvas a dejar– le dije entre dientes. –Lo prometo...–me dijo abrazándome nuevamente. ...... Pasamos bastante tiempo en el salón de casa, incluso se me quitó el apetito de tanto que lloré, por lo que planeaba irme a la cama sin cenar, algo que mis hijos también deseaban hacer, aunque ellos deseaban dormir con su padre, no querían separarse de Jack, así que tuvimos que meternos los cuatro en la cama en donde ambos niños se peleaban por abrazar a su padre. Yo claramente deseaba una explicación, deseaba saber todo, pero con los niños presentes no pudimos hablar, claro que, no podía dormir, sentía que, si lo hacía, al despertar él no estaría, aún no lograba asimilar lo que estaba ocurriendo, así que me daba miedo despertar y darme cuenta de que todo había sido un sueño. Cuando los niños se durmieron, Jack se escabulló de sus brazos con tal de cambiar de posición para verme de manera más directa, yo me encontraba en la orilla derecha de la cama, mientras Lilith se encontraba en la orilla izquierda, dejando a Chris y a Jack en medio. Lo que hizo Jack fue cambiar de posición con Chris para así quedar de frente conmigo, yo estaba un tanto enfadado, tenía tantas preguntas que no sabía por dónde comenzar, así que agradecí el hecho de que él comenzara a hablar y relatarme todo lo que había pasado. Él me habló sobre mucho antes de su muerte, me estaba contando sobre todos los detalles que yo desconocía haciéndome entender muchos comportamientos de su padre, incluso entendía por qué Lilith logró superar su supuesta muerte mucho más rápido que todos nosotros. Me sentía frustrado, pero sentía un alivio inmenso que no era capaz de describir, yo lo he extrañado mucho tiempo, el hecho de perderlo es algo que no deseo repetir, es un dolor que se intensifica día tras días y por fin ese dolor disminuía. Jack acariciaba mi mejilla a medida que hablábamos entre susurros, su caricia era tan mínima, pero me hacía sentir inmensamente feliz. –¿Y por qué no me lo dijiste? –pregunté dolido por no saber hasta ahora– habría sido diferente, muchas cosas hubiesen cambiado si me hubieses dicho que sería una mentira. –Justamente por eso– me respondió– fuiste seguido durante meses, el hecho de no superar mi muerte les hizo entender que era real, además eres pésimo ocultando tus sentimientos– añadió haciéndome sentir enfadado, pero era verdad. –De igual forma, si esto se repite, prométeme que me lo dirás– le pedí viéndolo a los ojos con ayuda de la escasa iluminación que había en la habitación. –Te lo juro por nuestros hijos– me dijo rodeando sus brazos alrededor de mi cuerpo. Eso me hacía sentir un poquito más seguro, no deseaba repetir este sufrimiento, de hecho, ahora que sé lo que se siente perderlo, me hacía valorar mucho más su compañía y no deseaba desperdiciar mi tiempo, sé que debía enfadarme, sentirme enojado con él es lo más lógico, pero volver a verlo significaba que todo aquello que creía haber perdido, regresaba ahora que lo tenía. Ahora valoraba mucho más sus abrazos, sentir su calor me hacía muy feliz, tanto que me acerqué más a él y lo besé apasionadamente, deseaba recuperar todos aquellos besos que no pudimos darnos, sentía que había desperdiciado un año que ahora debía recuperar.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD