Continuación... El otro camino a tomar era un poco más informal, el acercarme de igual modo y decirle “Mira muchacha, tengo ya mi experiencia, escuche mis consejos…” en ese camino me arriesgo menos, irónicamente es más conveniente pues existe en mi interior la permanente duda de modo en que ella me ve, bien puedo ser un simple jefe más en la vida de trabajos que ella tendrá en su futuro, o en el mejor de los casos soy más que un jefe, un compañero de trabajo… podría ser su amigo… un amigo que quisiera tan cerca que pueda oler el aroma de su piel, sin embargo eso me llevaba a una pregunta un poco más concreta, un poco más lógica… ¿Cuáles eran mis intenciones entonces?, bien podía pensar también en dos caminos, el primero el que me parecía más cómodo aunque era casi imposible el pensar que

