POV DE BEXLEY Estoy en el mueble, sumida en mis pensamientos confusos y dolorosos, negándome una y otra vez a aceptar la cruel realidad que Oliver y Mireya me revelaron hace apenas unos minutos. Sus palabras resuenan en mi cabeza como un eco que no logro silenciar por más que lo intento. La idea de que Brisa, mi adorada Brisita, la niña que he cuidado con todo mi corazón desde que nació, no es realmente mi hermana biológica, me destroza por dentro. Cada vez que intento procesar esta información, mi mente levanta un muro, negándose a admitir está mentira. Mientras observo distraídamente las fotografías familiares que adornan la estantería frente a mí, recordando momentos que ahora parecen pertenecer a una realidad alternativa, el sonido de mi celular me saca de mis cavilaciones tor

