Cuando por fin salimos a la carretera ella subió a Max en los asientos traseros del auto, y después de que se incorporó ella, yo hice lo mismo, pero por mi lado. Lo encendí y me dispuse a conducir hasta la casa de Elizabeth y así asegurarme de que llegaría sana y salva, cuando estábamos llegando divisé a lo lejos el auto de mi hermano y el de mi padre, seguramente están todos aquí, que rabia. Me detuve antes de llegar. _ ¿Qué sucede? – preguntó ella algo preocupada por la manera en que detuve el auto, espero que no piense que soy un psicópata. _Necesito que todo lo que sucedió hoy sea un secreto. No preguntes, solo confía... – respondí esperando a que contestara a mi petición, no sé porque debería aceptarla, ella se merece mucho más que esto. _Está bien. – dijo besando mi mejilla. – Cre

