Por los siguientes dos días esta vez por voluntad propia más que nada, ninguna de las dos parejas querían siquiera salir de sus departamentos, tal vez por la costumbre a ese encierro en el caso de Rita y Frank o porque simplemente casi de como un acuerdo que no necesitó palabras querían amarse cada vez que podían, incluso cocinaron juntos lo que muchas veces fue muy difícil porque Frank no dejaba de acariciarla tanto es así que al día siguiente antes del desayuno la sentó sobre la mesa y le quitó la camisa que ella llevaba y después de besarla y acariciarla todo apasionado la hizo suya una vez más. —Amor no será mucho —dijo Rita riendo cuando acabaron. —Claro que no —le respondió Frank al oído mientras mordía suavemente el cuello de Rita, él sabía que eso la prendía mucho. —Te amo Fr
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


