Noah: Los días se volvieron rutina, iba y venía del apartamento a la empresa y me ahogaba en trabajo. Solo para llenar el vacío que Allie había dejado. Podía verla a través de las cámaras que mandé a poner en su casa cada vez que salía y estaba más hermosa que nunca. Según los hombres que contraté, Allie aún no había recuperado su memoria, no había indicios. Así que solo tenía esto para aliviar mi desespero por no tenerla, pero esta situación, esta espera, ya me estaba hartando. Quería verla frente a frente, abrazarla y besarla si me lo permitía. —Señor, Harrison. —Me di la vuelta. —¡Qué necesitas, Pamela! —Dije enojado mirando a la mujer pelirroja que ahora era mi secretaria. Como dije Jeremy escogió la más bonita pero eso no me importaba, solo quería que hiciera su trabajo. Cont

