Allie:
Dolía sí, pero no quería parar, después de haber sentido esa sensación de placer en mi centro por primera vez, quería más y me excitaba todo lo que Noah hacía, como me tocaba, como se movía, con él me sentía libre y segura, el dolor de mi pecho ya era más llevadero. Noah lo había reemplazado con sus caricias.
—Voy a entrar —dijo y sentí un dolor sordo que el calmo con un beso ardiente en mis pechos doloridos, el los mordió, los chupo. Me avergonzaria después por los gemidos que salían de mi boca.
Después de que su hombría se adecuará a mi. Noah comenzó a moverse lento, por inercia entrelace mis piernas a su alrededor.
—Mírame Allie. —Me ordenó él y lo hice—. Quiero que me mires, solo a mí, eres mía. —Su voz se tornó más gruesa, me sentía mareada por él y por sus palabras.
Explore su cuerpo, acaricie su pecho, sus pectorales bien formados, tenía un buen cuerpo, quería lamerlo todo, quería hacer muchas cosas, pero solo teníamos esta noche.
Después de un momento, el dolor ya no existía y quería que se moviera más rápido, él también lo quería, me di cuenta que se estaba conteniendo.
—Más rápido. —Le suplique.
Él cerro sus ojos y puso su frente en la mía y lo hizo, se movió salvajemente y yo con él. No había espacio entre nosotros. No sabía donde empezaba yo y terminaba él.
Al pensar en esto, en este acto tan intimo, lo perdí de nuevo. Empecé a sentír esta sensación en mi estómago como si me apretaran ahí abajo y no pudiera soportarlo más, así que llegué de nuevo a mi liberación y grité fuerte.
Noah me sostuvo fuerte y me atrajo con él, de forma que quedamos sentados y empezó moler denuevo mis caderas, fuertemente, hasta que lanzó un sonido gutural y gritó mi nombre cuando llegó a su liberación.
Nos quedamos un rato así, nuestros jadeos y sudor se mezclaban, él me sostuvo junto a su cuerpo cálido y sudoroso. Una de sus brazos estaba en la parte de mi nuca y su otro brazo esta en mi espalda como una banda de hierro tan fuerte pegada a mi, era una sensación embriagadora y tranquilizante.
Permanecimos un momento asi, luego de eso él me recostó suavemente en la cama y salió de mí, para después abrazarme cariñosamente. Con esto el placer de la noche nos llevó a dejarnos llevar por un sueño profundo.
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Después de haber tenido una noche tan maravillosa junto a Noah, el extraño del bar como decidí llamarlo. Sabía que no lo olvidaría jamás, él había sido mi primero, me despedí dándole un beso en la mejilla.
Sentí un vacío en mi interior al hacerlo, ahora ya no pertenecía más a Nate, yo era completamente de Noah, quería quedarme entre sus brazos pero el temor de otra traición me dio la fuerza de salir de allí.
Noah:
Siempre fui un hombre privilegiado, con dinero, riquezas, mujeres, rodeado de un mundo vacío y superficial.
Tenía lo que quería a mi alcance, pero diciéndome la verdad siempre me hizo falta algo más. No sabia que hasta que conocí a Allie esta noche, una mujer despampanante, atractiva, fuerte, decidida, una mujer que dominó mi alma y la tenía en mis brazos. No creía que se tratara de amor porque solo la conocí hoy pero de una cosa estaba seguro, la quería a mi lado por el tiempo que durara.
Besé su frente y la apreté fuerte contra mí. No quería dormir, temiendo que me dejara, necesitaba primero interrogarla para saber donde vivía y así poder verla seguido, porque esto no terminaría hoy.
Esta fue una de las mejores noches de mi vida, ese vacío que sentía, se fue por un instante. Allie no se le podía comparar con otra mujer, no solo por el placer del sexo, era algo más que ella me hacia sentir como si estuviera seguro, como si ya no estuviera solo, pero como todo lo bueno dura poco, desperté solo en mi cama fría.
Me levanté y busqué a Allie por toda la casa, creyendo que la encontraría, me sonreirá y me diría los buenos días, pero no fue asi, ella se habia ido sin despedirse.
Llámenlo obsesión, pero ella era mía, y la quería junto a mí. Estaba empezando a pensar que necesitaría contratar a un investigador para buscarla, debía haber una explicación para que me dejara asi.... No, no importa lo que fuera me dije. Solo necesitaba encontrarla.