Allie: —¡Cora! —La llamé, ¿dónde se había metido? —¡Cora!, sal de donde estés —dije con mis brazos en jarras. Con este desorden después de la mudanza, no podía encontrarla. Escuché una pequeña risa venir de alguna parte de la habitación y sonreí. —¿Donde se metió?, bueno que más, iré a la cocina —dije escondiéndome en un montón de cajas. No pasó más de un minuto cuando la escuché caminar y reír. Cuando vi que la tenía cerca, salí de imprevisto y la tomé en brazos. —Te tengo —dije y ella comenzó a reír. —Tita, suéltame —dijo entre risas. —No, hay que sacar a este ratón —dije caminando con mi sobrina en brazos. —Mami, ¡sálvame! —Gritó Cora riéndose. Clarisa bajo enseguida las escaleras. —¡Ahora que! —Se detuvo de hablar, cuando me vio con Cora en brazos—. Ven damela Allie, sabes qu

