Estaba muy preocupada, me quedaban solo tres días de incapacidad, voló el tiempo y yo estaba recuperada casi que por completo, a excepción de mi mano que tardaría al menos dos semanas más en sanar, pero Mateo no lo estaba. No despertaba, no había ni siquiera un indicio de que fuera a hacerlo y temía por eso, porque ahora he podido acompañarlo cada día por mi incapacidad, pero luego, debo cumplir con el contrato y retomar con la gira después de las terapias. Lógicamente en esta solo cantaría, no tocaría el bajo sino uno de los chicos asistentes del tour que lo hace muy bien y eso no era lo que me preocupaba, sino Mateo. ¿Cómo me voy a ir a EEUU en un par de días sabiendo que este chico estaba totalmente solo aquí? Si es que él me escucha… se sentirá muy solo si desaparezco por completo y lo peor es que este tour dura muchísimo, hasta dos meses puede extenderse y no podría estar tranquila, no dejándolo solo.
-¿Ya comiste?-Preguntó Alonzo y negué con la cabeza, los tres venían recién llegando y hacían mucho ruido. Simón venía masticando muy fuerte e Iván hablaba por teléfono de una forma alterada, casi siempre lo hace, discute con todos nuestros patrocinadores y demás. -Ten. -Me entregó un sándwich empacado.
-Gracias.-Los tres lo saludaron, al igual que siempre. A veces todo es muy extraño, ellos le hablaban y le contaban cosas como si fuera un m*****o más del grupo, incluso le hacían bromas o le contaban cosas vergonzosas de ellos mismos. Mis amigos pueden ser un poco vanidosos, tontos a veces (Simón), hacer cosas ilegales (el hackeo diario de Alonzo) o malgeniados (Iván), pero son personas sencillas, y amigables, a pesar del dinero que hemos acumulado. Al menos estos aspectos no cambiaron de ellos cuando empezamos a tener éxito y lo agradecía. Eso sí, Simón era la excepción, incluso cuando no éramos nadie, tenía un ego enorme y exceso de autoestima, aunque no es una mala persona, es muy buen amigo y, de hecho, es el más amigable de los tres. -Al final, ¿para cuándo reprogramó el viaje la disquera?
-17 de marzo. -Respondió Iván. Maldición, esto era en diez días, mucho menos de lo que pensé. Empecé a pensar muchas cosas, pero luego vi que Iván se acercó a Simón y lo olió, frunció el ceño y Alonzo y yo nos miramos extrañados. -¿Tú de dónde vienes?
Simón se encogió de hombros.
-¿Por qué no hablas? -Replicó Iván. Simón solo se limitó a sonreír y vi a Iván patearlo. -Estás ebrio, ¿cómo se te ocurre venir a un hospital estando así? ¿crees que no apestas a alcohol?
-No te estoy obligando a olerme.
Iván volvió a patearlo y justo cuando Simón iba a pegarle (formándose así una de sus numerosas peleas), Alonzo nos hizo señas alterado de que Mateo había abierto los ojos y que los miraba.
Pensé que soñaba, que esto era irreal, no podía estar sucediendo… pero pasaba, Mateo los miraba sin expresión y yo sentía mi corazón palpitar con fuerza. Iván de inmediato salió a llamar a un doctor y Simón se impresionó tanto que empezó a hacer arcadas y se metió al baño, lo escuchamos vomitar.
Me acerqué rápidamente a Mateo y me miró aturdido. Se sentía tan extraño sentir su mirada… no había imaginado cómo se sentiría que me mirase, pero ahora que sucedía, era ciertamente intimidante. No se veía nada cómodo al vernos y lo entiendo, no tiene idea de quiénes somos y no creo que ni sepa porqué está aquí. El doctor nos dijo que las personas que sufren accidentes tan traumáticos suelen olvidar ese momento, a mí me sucedió, solo recuerdo cuando manejaba y luego recuerdo cuando me arrastré hacia él…
-Mateo…-Le dije, me miró totalmente desconcertado y en ese momento, vimos a un par de doctores entrar junto a una enfermera. Revisaron su temperatura, sus signos vitales y le hicieron varios exámenes. Nos dijeron que estaba aturdido y confundido por haber despertado en este lugar, que no recordaba nada. Le dieron analgésicos porque tenía un fuerte dolor de cabeza y aparte de eso, solo tendría que estar un par de días más, para hacer terapias musculares por todo el tiempo que ha estado en cama y ya luego podría recuperarse de las fracturas en casa. No sé en cuál casa, la suya la incendió… no sé si lo recuerde, no sabría ni cómo tocar ese tema.