Esa noche Mateo no murió, aunque fue como si lo hubiese hecho. Entró en coma por el fuerte golpe que recibió en la cabeza que no se dio al recibir el impacto de mi auto, sino al caer, porque al parecer voló dos metros. Eso fue lo que nos dijo la policía quienes en los días siguientes empezaron a hacerme numerosos interrogatorios. Me preguntaban si bebí, si tuve un micro sueño, si iba distraída. Sé que intentaban culparme y mandarme a juicio, Iván me dijo que intentarían esto a toda costa porque podrían sacarme mucho dinero en un juicio y, además, era más un show mediático. Empezaron numerosas teorías sobre lo que sucedió en r************* , muchos mencionaron que conducía ebria sin ninguna prueba al respecto. El video en que Mateo se lanza a mi auto no se hizo público por respeto a su persona, no iba a permitir que esto sucediera y si por algún motivo llegaba a filtrarse, Alonzo se encargaría de esto.
A nuestros seguidores esto pareció importarles poco o nada, Iván decía que hubo muchas peleas por defenderme e incluso, un chico hoy logró colarse en el hospital sabiendo que yo vendría a ver a Mateo y se me aventó encima. Simón intentó quitármelo de encima, pero este chico me sujetaba fuerte, me abrazaba con todas sus fuerzas lastimando mis hematomas e incluso, mordió mi cuello. Los de seguridad no tardaron en aparecer y lo sacaron, incluso presentaron cargos en su contra y no porque me abrazara, esto pasa siempre y no pasa nada, pero fue porque me mordió, me dejó una enorme marca en el cuello que tardaría días en quitarse. No sé por qué hizo eso, dolió bastante. Hay gente muy extraña en este mundo.
Me dieron de alta solo cinco días después del accidente y me dieron treinta días de incapacidad, entonces he venido a ver a Mateo todos y cada uno de los días que han transcurrido.
Me siento extraña a su alrededor.
Por una parte, deseo completamente que mejore y que despierte, es que siento que es mi responsabilidad, no puedo sacarme eso de mi mente, siento que, si un solo día no lo veo, podría pasarle algo y no habría nadie alrededor suyo si pasara. Espero esto no suceda, deseo con todas mis fuerzas que mejore. Por otra parte, me he acostumbrado a verlo a diario y pasar tiempo con él, incluso cuando no está consciente. Todos los días leo cosas para él o reproduzco programas en la tv con la esperanza de que escuche, el doctor dijo que muchos pacientes que han estado en coma aseguran haber escuchado gran parte de las cosas que les decían y por esto, mantenía la esperanza. Quería que supiera que no estaba solo, que no debía rendirse y que aun cuando no sabe ni siquiera de mi existencia, que simplemente sepa que hay alguien ahí que está esperando por él, que desea que despierte y que esté bien.
Mis amigos a veces vienen a verlo y le hacen bromas como si el pudiera escucharlas, espero sí lo haga. Simón le puso un apodo, le dice: Cara cortada, como alusión a un capítulo de los simpsons y yo detesto ese apodo, me parece cruel.
-Bueno ya está bueno de decirle así, dos semanas fue más que suficiente. -Le dijo Alonzo a Simón y el muy inmaduro le sacó la lengua. Incluso hace un rato intentó peinar a Mateo, pero Iván lo pateó.
-Le sigues diciendo así y te juro que te parto ambas piernas. -Le dijo.
-Siempre me amenazas, a ver pártemelas si eres capaz.
-Creéme que si me levanto de este sillón tan cómodo no solo te parto las piernas, sino que te arranco una y te levanto a golpes con ella, que ganas no me faltan.
-Bueno ya cállense los dos, imaginen a Mateo escuchando sus amenazas absurdas, lo perturbaran. -Me quejé.
-¿Crees que estas semanas él nos haya estado escuchando? -Preguntó Alonzo y me encogí de hombros, no hay forma de saberlo, solo cuando despierte nos dirá, aunque esto puede tardar meses, incluso años… espero que no sea así.
-No lo creo. -Comentó Iván. -Eso solo se ve en las películas cursis de Hollywood.
-¿Cómo el que ve la luz al final del túnel? -Preguntó Simón.
-Algo así, pero menos dramático.
-A veces creo que nos oye. -Añadí.
-¿Por qué? -Preguntó Alonzo.
-Mueve un poco los ojos cuando le hablo.
-Ha de ser una reacción natural, eres la única voz femenina que le habla. No se va a emocionar al escucharnos a nosotros, créeme.
-Supongo es así.
Me decepcioné un poco al escuchar eso y ni sabía bien porqué.