- Síganme por favor – Una hostess nos regresó al momento presente y nos acompañó hasta nuestros lugares. De todas las mesas en las que me pudo tocar, me tocó la más estresante para mi. Ahí estábamos Luigi, Mario, Rodrigo, Damaris y yo… Todos nos sonreímos como si nos diera el gran gusto de la vida encontrarnos, pero yo sentía un poco de tensión así que no dude en aceptar la bebida que nos ofrecieron, en serio me necesitaba relajar. Antes de tomar asiento Mario presentó a los caballeros. - Rodrigo él es Luigi un importante socio comercial de mis padres en territorio europeo, y Luigi ella es su novia Damaris. - Mucho gusto - dijo Damaris con una sonrisa coqueta al ver lo atractivo que era Luigi. Rodrigo ni se inmutó, era como si su seguridad fuera a prueba

