CONNOR
Después de que los hermanos de Ashley se fueran a lo que según ellos es una cita doble, me preparo para más tarde buscar a mi luna, solo faltan algunas horas así que me tomo mi tiempo y arreglo unos que otros asuntos de la manada, siento que alguien abre la puerta con brusquedad haciéndome exaltar, levanto mi cabeza y veo a Carol vestida muy provocativa, y bastante sexy.
Pero que estoy diciendo, yo no tengo que estar pensando en otras mujeres y menos en la que tengo al frente.
- ¿Qué haces aquí Carol? -. Le pregunto seco y con el rostro neutro.
-Solo vine a avisarte algo que me entere sobre tu dichosa Ashley, como tu amiga tengo que ser solidaria y cómo guerrera de esta manada tengo que serle leal a mi alfa-. Su voz se vuelve seductora al decir lo último -Al parecer la mocosa está rodeada de puros chicos ¡ah! y me entere que va a clases de baile, me parece genial que está restregando todo su ser en frente de otro chico, y al parecer muy pegaditos.
-¡¡BASTA!!-. Le grito furioso, imaginarme a Ashley con otro hombre y pegada a el pone a mi lobo y a mi extremadamente furiosos.-¡LARGO!.
Ella se va con una sonrisa triunfante plasmada en su rostro, salgo de mi despacho y me transformo en mi lobo el cual es n***o de unos dos metros y con los ojos grises, corro como nunca he corrido en mi vida, solo para desahogarme de la furia que se impregnó en mis huesos, llego a la manada de Thomas y camino como si nada aun siendo un lobo, veo un edificio grande a lo lejos, que me imagino es el instituto donde estudia mi luna enfoco mis ojos por las ventanas de éste a algunos chicos en sus clases, otros en los pasillos pero lo que verdaderamente llama mi atención es a Ashley abrazada de un chico el cual le da vueltas sin parar, eso vuelve a traer la furia que tenía antes, trato de contenerme para no arrancarle la cabeza al imbécil ese, agudizo mi oído para escuchar lo que dicen.
-Te extrañe mucho-. Dice ella con una gran sonrisa en sus rostros haciéndome gruñir a mí.
-Y yo a ti enana, no sabes cuánto-. Le responde el dándole besos por toda la cara terminando besando su frente más tiempo del que me gustaría mientras ella suelta risitas, ese acto hace que sienta como mi sangre hierve, ella es solo mía de nadie más.
-Vamos a clases, no quiero llegar tarde por culpa de alguien-. Dice ella dándole un beso en la mejilla para después irse con el tomándola de la cintura.
Vuelvo a mi manada echando humo por las orejas, y me voy al sótano de la casa donde se encuentra mi gimnasio privado y empiezo a golpear el saco de boxeo sin piedad, descargando toda la ira acumulada.
Ya es hora de ir a buscar a Ashley, me doy una ducha rápida y me visto, el camino fue rápido gracias a que pisaba el acelerador a fondo, no quería que Ashley estuviese con aquel tipo con el que se estaba abrazando, cuando llego me bajo del carro y me dirijo a la sala en la que me dijo Louis que iba a estar, pero lo que encuentro me enfurece como nunca me he enfurecido en mi larga vida, Ashley está bailando muy apegada a un tipo mientras él tiene sus manos en sus nalgas.
Paso media hora, media maldita hora en la cual el tipo ese se la paso agarrando a Ashley, y yo aquí sin poder hacer nada, podría, pero por más estúpido que suene no quiero que Ashley se molesta, bastante me ha aguantado ya, rojo de la ira veo que Ashley ha terminado su clase y sale del salón y pasa por mi lado como si yo no existiera.
- ¿Me puedes explicar que fue todo eso? -. Le pregunto tratando de calmar mi ira, pero igual sé que estoy muy rojo por ella. -Dime porque estabas pegada a ese tipo, y porque sonreías mientras te tocaba el trasero.
-Connor me estas lastimando, suéltame ya-. Dice firme, pero yo no tengo el control de mis acciones y la agarro con un poco más de fuerza del brazo el cual ni sabía que sostenía. -Que me sueltes idiota.
-No hasta que me digas que hacías con ese tipo-. Digo apretando más el agarre. -¡YA!
-No tengo por qué darte explicaciones de lo que hago o dejo de hacer, tú no eres nada mío entiendes, ¡NADA! -. Me grita zafándose de mi agarre.-Déjame en paz por el amor de la Diosa luna.- Maldigo internamente su fuerza.
-No, porque nadie puede tocarte ¿me entiendes? nadie más que yo, tú eres mía, ¡MIA! -. Rujo mientras la arrastra al carro, ella trata de abrir la puerta, pero soy más rápido y entro para después ponerle seguro a las puertas.
Todo el camino ella solo mira la ventana y escucha música, mientras yo aprieto el volando lo más que puedo para tranquilizarme, cosa que no está funcionando, ella se percata de que no la estoy llevando a la casa de sus hermanos y parece que palidece.
- ¿A dónde me llevas? -. Pregunta ella con temor.
-A mi manada-. Lo digo sin más con una voz más fría de lo que pretendía.
-No, quiero ir a mi casa, ya-. Me exige, yo le hago caso omiso a sus palabras y continuo con mi vista al frente. -Que me lleves a mi casa te he dicho.
-Tu casa está en mi manada, conmigo-. Digo serio y frunzo el ceño mientras aprieto más el volante, si es que eso es posible.
-Maldita sea Connor llévame a casa, no entiendes que no quiero estar contigo-.Volteo a verla pero rápidamente vuelvo mi vista al frente.
-No me interesa si quieres estar conmigo o no, vas a estar conmigo punto-.Digo serio con mi rostro neutro sin expresar emoción alguna, aunque sus palabras me han dolido no me mostrare de tal forma.-Eres mi mate y no puedes hacer nada.
-Oh claro que puedo y lo voy a hacer, Yo Ashley Stone t...-. No la deje terminar por el frenazo que doy haciendo que esta sea impulsada adelante, ella capaz sale volando de no ser por mi brazo.
-Ni sueñes que me vas a rechazar-. Le digo acercándome a su oído y le susurro.-Tu eres mía, solo mía.
-A-ale-jate de m-mi. Tartamudea haciendo que sonría con superioridad.
-¿Te pongo nerviosa Ash?-.Le pregunto en tono burlón, veo sus ojos volverse firmes, sin contemplación, mientras ella pone sus manos en mi pecho y hace un vano esfuerzo por alejarme, ya que utilizo nuestro vínculo para debilitarla gradualmente.
-No-. Dice firme y recuperando la compostura mientras yo muestro una sonrisa de oreja, a oreja. -¿y tú esta celoso de que no baile para ti como lo hice con Alexander?.
Mis ojos se oscurece al recordar que ella le bailaba a otro, la tomo por la cintura sentándola sobre mí a tan solo milímetros, nuestras respiraciones se mezclan y mi amiguito quiere tomar aire y sin más uno nuestros labios en una apasionada danza, el beso es necesitado y desesperado, la tomo posesivamente de la cintura y toco su espalda desnuda, mientras ella lleva sus manos a mi cuello profundizando el beso, me irrita al dame cuenta que no soy su primer beso, por falta de oxígeno nos separamos y pegamos nuestras frentes con los ojos aun cerrados.
Mi lobo aúlla de alegría y sin poder evitarlo sonrió como adolescente enamorado y vuelvo a unir nuestros labios con desesperación y deseo, porque si, la deseo, la deseo con todas mis fuerzas, mi lobo quiere marcarla, pero sé que no es el momento, mis besos descienden por su clavícula hasta llegar a su cuello y la apego más a mi mientras ella jadea,pero de un momento a otro ella se despega de mí causando una sensación de vacío que no había sentido jámas.
-Esto no está bien-. Dice ella con la respiración agitada al igual que la mía.
-Claro que lo está, tú eres mía, solo mía-.Le digo viéndola fijamente a los ojos, ella lleva sus manos a su cabello y lo despeina en un claro acto de desesperación y luego se baja de mi para volver al asiento del copiloto, el viaje se me hizo eterno y con un silencio demasiado incomodo, apenas aparco el auto ella se baja sube a la habitación y yo me voy a mi despacho.