Capítulo 4

4320 Words
Hoy me levanté temprano, vi el reloj. ¿La hora exacta? Las 5:15am. Mire alrededor, Danny y Chantal seguían dormidos. Me levanté camino a la cocina y comí algo rápidamente sin hacer mayor ruido. Esos dos duermen como piedra. Después de desayunar, salí de mi habitación hacia el baño y regresé ya vestida. Yo sé que era demasiado temprano para ir a clases, pero yo no quería llegar tarde, además así podía pensar un rato en algunas cosas que me tenían pensativa y no hablaba de solo deberes... Exactamente eran las 5:40 am cuando estuve lista, pero no podía despertar a Danny a esa hora, es decir, era muy temprano y él no había dormido casi nada el día ayer, acordándome que ayer nos dormimos a las 3:20 am. Creo que será mejor dejarlo descansar. Antes de salir me asegure de poner su alarma a las 6:00 am en punto y otra a las 6:10 am; por si acaso. Así no se quedará dormido. No estaba de más prevenir ¿no? Salí de la habitación, y caminé por los largos pasillos; que al igual que todas las mañanas estaban lleno de gente. Estuve arreglando mi casillero y coordinando horarios, estaba algo perdida en cuanto a clases y deberes así que no me vendría mal algo de organización. -¡Tan temprano levantada!- escuche una voz; que sorprendentemente sonaba muy alegre para ser tan temprano en la mañana. -Antonio...- lo mire algo desconcertada, solo no espera verlo ahí tan de repente-Es solo que no quería perder clases- conteste tratando de tomar el hilo de la conversación. -¿Perder clases?- sonó confuso. -Siempre llego tarde a todas partes, eso es parte de mi vida- dije admitiéndolo.-es parte de ser yo -Quizás si te levantaras más temprano- dijo como comentario -¡Como hoy!- dije entusiasmada, sabía que hoy sería la primera en llegar al curso -Empiezo a entender tu punto- dijo mientras sonreía -Tenías razón respecto a él, no es tan malo como todos piensan- dije sacando el tema de la nada. -Lo sé, te lo dije- sorprendentemente el sabia de que hablaba. -¿Conoces a Danny?- pregunte ya algo intrigada. -Si- respondió con toda la naturalidad del mundo Pero si ellos se conocían... ¿Por qué Danny me pregunto anoche quién era el? -Es solo que él no me conoce a mí- dijo mientras enarcaba una sonrisa muy ligera, fue como si leyera mis pensamientos -¿Eh....?- exclame desconcertada. Fue lo único que pudo salir de mi boca. ¿Qué acaba de decir Antonio...? -Tengo que irme, nos vemos – dijo Antonio cuando se retiró. No pude detenerlo, estaba muy confundida como para reaccionar en ese momento. Muy confundida. El conocía a Danny... pero Danny no a él. ¿Cómo es eso? Había perdido la noción del tiempo cuando vi el reloj 6:40 am. En ese momento me encamine al curso y visualice mi banca, tal y como lo predije, llegue temprano. Bueno lo admito, no fui la primera en llegar, pero llegué temprano ¿no? Vamos, eso tenía que valer algo. Me senté, Danny aun no llegaba, procedí a sacar mis cosas de mi maleta y solo esperé. Al cabo de un rato el salón estuvo cada vez más lleno, cerca de las 7:03 am llego Danny por esa puerta, y como los hábitos de cada mañana empezaron los murmullos. Había escuchado comentarios desde gente que decía que les daba miedo y lo malo que era, hasta comentarios de chicas de lo sexy que era, y si, ellas utilizaban esa palabra; "sexy". Yo solo repito lo que escucho. Danny entro y se sentó a lado mío, yo solo lo veía mientras ponía sus cosas sobre su pupitre, su cabello estaba más alboroto que nunca, pero se lo veía... lindo. ¿Lindo? ¿Enserio eso creía? ¡Yo no pude haber pensado eso! ¿O si...? Él se había sentado, no dijo nada, y su mirada tal y como el primer día estaban fijos a su cuaderno. Sería bueno decirle algo, pero... se veía tan perdido en sus pensamientos que mejor me dije para mis adentros « no; mejor no.» Minutos más tarde llego el profesor y empezó a dar sus clases, él hablaba de algo de reconocimientos de patrones cuando.... -¿Dónde estabas esta mañana?- pregunto Danny con su vista aun mirando al frente y una expresión neutral. ¿Danny me había hablado? Normalmente en clases para iniciar una conversación con él, era yo quien tenía que hablarle. -Arreglando mi casillero- me limite en contestarle mientras trataba de ignorar el hecho de que él se había dignado en hablarme. -¿Y dices que yo soy el mal compañero?- soltó de pronto. ¿Qué? -¿A qué te refieres?- pregunte más intrigada que antes -No me levantaste, tonta Pero.... -Yo solo creí que hubieras preferido seguir durmiendo- lo mire- me levante muy temprano así que pensé que sería mejor dejarte dormir más-dije tratando de explicárselo - te deje puesta una alarma para que te levantaras-me excuse rápidamente. -Que lucero tan considerado- dijo sarcástico, un tono nada sincero. -¿Que tanto te molesta?- pregunte ya confundida. -Nada ¿Nada? Me hace un drama y después me dice ¿Nada? -Y después de todo-Lo pensé - ¿Dónde estabas tú anoche? - le pregunte recordando que el llego ayer a las 3 de la mañana ¡A las 3 de la mañana! -Por ahí -Por ahí no es una respuesta -Para mí si- replico él. Espera, espera, espera. Sentí que esta conversación ya la había tenido antes, esto era un deja vu. Eran las mismas respuestas que yo le había dado el primer día que me conoció, ese día que me quede dormida y regrese tarde a la habitación. -¿Te estas diviertes con esto verdad?- le dije sabiendo que él estaba imitando mis respuestas de ese día en la noche -Para nada- respondió calmado, mientras se puso a escribir en su cuaderno la clase que estaba en la pizarra. Después de las horas de clases, que cada vez parecían más y más interminables, por fin se acabaron. Me levanté y salí del salón de clases, sin inmutarme en nada. Caminaba por el pasillo cuando alguien tomo de mi brazo y detuvo mi paso, me viré lentamente y lo vi. -¿Danny....? -Ya sé lo que voy a pedirte ¿Eh? -¿Cómo dices...? -La promesa- me miro, aquella mirada era tan intensa- prometiste hacer algo que yo te dijera con tal de llevarte ayer hasta la habitación. ¿O ya lo olvidaste?- me cuestiono mientras examinaba mi rostro. Realmente sí. Ya lo había olvidado -No pensaba que hablabas enserio – admití. -Pues si era enserio- replico. -Danny...- dije entre suspiros para luego continuar hablando- solo quería irme a mi habitación, no hablaba enserio, solo olvídalo- le dije para luego seguir caminando. -Entonces tendré que persuadirte- lo escuche decir en un tono divertido -¿Que...?- pero pronto siento que me sujetan de la cintura y Danny me tenía cargada como si llevara un maletín. ¡Un maletín! Que horror. Ahora puedo decir que soy un bolso de mano.-Oye... ¿Qué te pasa? ¿Qué haces...?- solo lo bombardeaba de preguntas mientras me retorcía tratando de liberarme de su agarre- ¡bájame!- le exigí al notar que no respondía a ninguna de mis preguntas- ¿¡te volviste loco!? Danny no respondía a ninguna de mis exigencias solo seguía caminando, pero de vez en cuando soltaba un bufido divertido, el salió del edificio y al cabo de unos segundos ya estábamos arriba del techo del instituto. No me pregunten como hacia eso. ¡Solo lo hacía! ¿Cómo es que tiene esos poderes tan geniales y yo apenas podía mover un triste lápiz? -¿Qué te pasa? ¿Por qué me traes aquí?- le dije mientras aun me tenía cargada En ese momento Danny empezó a saltar de tejado en tejado por todos los edificios del instituto ¡Mierda esta tan alto! No puedo mirar. Me hare puré en menos de tres segundos. -¡Basta! ¡Estás loco! Si llegamos a caer de esta altura no quedara nada de nosotros- se lo hice notar, por si no era muy obvio esta deducción. -¿Entonces cumplirás tu promesa?- lo escuche hablar por primera vez desde que me cargo. -¿Qué?- lo mire desconcertada, pero todo esta situación cobro sentido desde ahí -¿Todo lo que estás haciendo es para que acepte tu propuesta?– pregunte tratando de confirmar mi teoría. -Si- contesto con simpleza. El muy descarado. -¿Qué quieres...?- le pregunte con un tono dudoso por lo que sea que vaya a pedirme que haga -Limpiaras toda la habitación– dijo. -¿El aseo?- eso fue lo que dijo.- ¿Quieres que haga el aseo?- le volví a repetir por si lo había entendido mal. -¿Y para eso tenias que subirme al techo? -Si- volvió a contestar. -¡No! Aquí hay gente que hace eso. ¿Para qué quieres que lo haga yo?- esto era indignante. No tengo ningún problema con limpiar cosas, pero aquí había personal para eso. ¿Por qué era tan importante para el que lo haga yo? -¿Lo harás? -No- dije firme. -De acuerdo- dijo y en ese momento pensé que lo había entendido. Pero no. ¡No! ¡No gente! ¡El chico no entendía nada! El muy idiota siguió caminando y saltando -¡No caeré ante tal artimaña!- sabía lo que trataba de hacer- ¡No perderé ante ti!- exclame a gritos -¿Quieres apostar?- me dijo mientras se detenía en la punta del filo del edificio -¿Qué vas a hacer?- le cuestione enseguida. A decir verdad, yo estaba empezando a cuestionarme su cordura. -Lo harás o saltaremos juntos- dijo. Debía ser un chiste. -¡Es chantaje!- exclame. -Llámalo como quieras -No. Mejor aun, es suicidado. Tú no lo harías... ¿Él no lo haría verdad? ¡¿Verdad?! -Uno...- empezó a contar. -Oye, ya basta de bromas. Basta con eso. -Dos... -No es gracioso. -¡Tres!- dijo mientras simulo soltarme para lo cual pegue un grito del susto porque pensé que en realidad lo iba a hacer. ¡Basta! -Acepta, o créeme que lo haré. Saltaremos juntos. -¡Vale! Basta ya, ¿sí? ¡Lo hare, de acuerdo! limpiare la estúpida habitación...- le dije resignada mientras veía como a Danny se le extendía una sonrisa en su rostro, ese bello rostro... Contrólate Elena, este tipo es de lo peor. -Ahora bájame de una vez Después de eso Danny bajo del borde del techo y me soltó -Más vale que esto de estarme cargando de un lado a otro no se te haga una costumbre- le dije mientras me incorporaba. -Admite que te gusta- me dijo con tono divertido. El definitivamente le gustaba molestarme, mi cara se puso roja del enojo, el sabia como sacarme de mis casillas. Ni siquiera tuve el ánimo de responder violentamente. -Suficiente, me largo- dije con tono neutral -Oye, oye, era broma- dijo mientras me detenía evitando que me vaya -¿Te parece a ti una broma saltar a grandes alturas por techos, arriesgando nuestras vidas? -Primero, no pensaba saltar hacia ningún lado. - me dijo - segundo, puedes confiar en mi en que nuestras vidas nunca corrieron ningún peligro. Todos estos edificios están protegidos por barreras invisibles. Aunque resbalaras por accidente no morirías. El director Agnes tiene salvaguardas por todas partes. Estas te teletransportarían devuelta al tejado.- se incorporo - te lo demostrare.- en ese momento se acerco hasta el tejado  -No... ¡No lo hagas! - dije en pánico -No tengas miedo. Te lo he dicho. Es magia. Esto es magia. Este es tu mundo. Tu perteneces aquí, y no tienes que tenerle miedo a tu hogar.- en ese momento, el salto.  Un grito ahogado pareció resonar en mi, y antes de poder reaccionar, Danny ya estaba de vuelta en el tejado a mi lado.  Me quedo asombrada, totalmente sin palabras por presenciar algo como eso. -Eso fue... -¿Increíble?- me completo el - Preocupante- le corregí - pero... de alguna forma creo que... es tan desconcertante como maravilloso.-la sonrisa en el rostro de Danny se hizo evidente. -Disculpa que mi actitud te tomara por sorpresa. Pensé que seria divertido. No sabia que te molestaría tanto.  -No estaba molesta por que me cargaras. Lo consideraba divertido. Hasta que empezaste a saltar por los techos.  -Me disculpo. - el lo pensó -Te invito a comer algo- podría jurar que sus ojos le brillaban. -¿Una comida lo arreglara? -No.- dijo - pero al menos compensara el mal rato. Al final... acepte. ¿Cómo es que no podía decirle que no a esos ojos...? Danny me tuvo dando vueltas por todo el instituto, claro después de haber comido algo. Regresamos a la habitación a las 11:25 pm y entramos. Y no podrán creer lo que encontré ahí. -¡Pero qué rayos! ¿Qué paso aquí?- dije mirando a mi alrededor. No me lo podía creer, la habitación era un desastre, lo digo enserio ¡un desastre! la ropa estaba tirada por todas partes, la basura regada, un montón de platos sucios, camas destendidas, polvo, pisadas de huellas de lodo. ¿Pero qué había pasado? Si tan solo esta mañana todo estaba tan bien ¿Cómo es que la habitación termino así? -¿Que le paso a la habitación?- pregunte estupefacta -No tengo idea- dijo en un tono natural -¿Como que no tienes idea? ¡Tú quedaste en la habitación! -No se ve tan mal- dijo vacilante. -¿Te cae? Parece que por aquí paso un elefante- dije algo alterada -Exageras- me aseguro. -Sí, tienes razón, no un elefante ¡sino una manada de ellos! -No es para tanto- volvió a repetir. -¿Porque me tuviste todo el día bobeando por ahí si sabias que tenía que llegar a hacer todo esto?- le reclame. -Supongo que tienes mucho por hacer- dijo -Claro que no, es demasiado -Lo prometiste- de pronto su tono de voz había cambiado. -Pero... En ese entonces entro Chantal a la habitación, estaba vestida tan deslumbrante... ella no se dio cuenta del estado de la habitación, tan entretenida estaba ella mientras cogía unos cuantos cosméticos y los metía en su bolso, parecía que se iba a una fiesta. -Oye... – se dignó en mirarme por un momento-¿Porque no estas vestida que no vas a la fiesta?- me pregunto Chantal viéndome extrañada, claramente confundida. -¿Que fiesta?- pregunte más confundida que ella. -La de integración para los nuevos- dijo, como si su comentario fuera lo más obvio del mundo. -Hay una fiesta hoy... ¿Por qué no me entere? -¡Yo que sé!- contesto divertida mientras reía- ¿Pero vendrás, verdad?- pregunto interesada -Ella tiene cosas que hacer- dijo Danny respondiendo por mí y yo sé a qué se refería. La habitación. Chantal se limitó a mirarme y a encogerse de hombro mientras salió por completo de la habitación. -Oye...- iba a tratar de convencer a Danny. -Escucha,- me pide - no quiero sonar como esos tipos idiotas y controladores. No soy dueño de ti, o de tu vida, al final del día tu puedes hacer lo que quieras. Pero créeme que las razones son buenas. -¿Lo son? -Fue una promesa, - me miro esperanzado -cúmplela, -miro al rededor -arregla este desastre. -Pero... -Solo arregla esto...- dijo mientras tomo su mochila y se iba  -¿A dónde vas?– le pregunte viendo que se retiraba de la habitación -Tengo clases -¿A estas horas?- pregunte. -si -Pero si tenemos el mismo horario- contraataque -Si- me miro- excepto este- dijo mientras se iba. -¿Acaso te vas a la fiesta?- le pregunte al no poder tragarme el cuento de las clases. -No, te digo que tengo una clase- cuando él me hablaba tenía esa manía de mirarme a los ojos y sus ojos siempre lucían... sinceros.- ahora lucero, deja de sacar ese tipo de conclusiones en esa cabecita tuya, y no incumplas tu promesa - dijo mientras se retiró finalmente de la habitación dejándome completamente sola Genial, una fiesta y yo aquí arreglando una habitación; la cual vaya a saber uno que carajo le había pasado, estaba tan limpia esta mañana... ¿Cómo es posible esto? Y Danny... ¿se iba a la fiesta? No tenía caso matarme pensando, Si en algo tenía razón Danny es que...tenía mucho por hacer. Horas pasaron cuando finalmente termine. Enserio les digo que jamás en mi vida había visto tanto desastre. Comida regada por todos lados, era solo un pequeño ejemplo de todo lo que limpie, ni siquiera en mi casa recuerdo haber hecho tanto. Terminé a las 1:30 de la mañana, no es por alagarme, pero de verdad que hice esto rápido. Me estaba quedando dormida en mi cama por el cansancio cuando mi celular sonó y en la pantalla aparecía el nombre. "Chantal" días atrás ya habíamos intercambiado números de teléfonos. -¿Hola? -Hola Elena ¿Vendrás a la fiesta? - me contestaba desde la otra línea una Chantal muy emocionada. -¿Aun sigues allá?- le pregunte, aunque creo que su tono de voz la delataba. -Claro, estas fiestas se acaban cerca de las cuatro de la mañana cuando mucho, además mañana no hay clases, recuerda, es sábado. ¿Por qué no te vistes y vienes? Hay un papel en mi escritorio ahí está la dirección. Es cerca del campus, no puedes perderte- me aseguro ¿Vestirme e ir? Una fiesta sonaba bien, además ya había cumplido mi promesa, el cuarto estaba arreglado ¿no? -Iré, espera por mí- dije para luego colgar. Me fue directo al baño, me di una ducha rápida y luego me cambié, me vestí con un jean y una blusa negra, el n***o es un buen color para ir a una fiesta; en especial cuando estas apurada y no sabes que ponerte. Finalmente, unos zapatos. Sí, zapatos, yo odio los tacones. No porque usar tacones fuera algo malo. No quiero sonar como esas frases de "no soy como las otras chicas" ¿Porque... como se supone que son las otras chicas? ¿Hola? Como si ser el típico estereotipo de una chica que gustan del maquillaje, o los tacones fuera algo malo. Simplemente admiro la habilidad de ellas al caminar con un palito mas delgado que un tenedor. Yo no solo había nacido con el don del equilibrio. Más tarde a las dos de la mañana estuve lista, aunque pasara dos horas ahí, yo iba a divertirme, o al menos lo intentaría. Salí directo a la dirección que me había dicho Chantal, ella tenía razón; fue fácil llegar. Al cabo de unos minutos ya estaba en la dichosa fiesta La música era fuerte y había hechizos en las fuentes y copas sirviéndose solas, era genial. Entre la multitud fue un milagro haber localizado a Chantal, pero lo hice. Me abrí paso entre la gente cuando por fin pude estar con Chantal -¡Viniste!- me grito Chantal por encima de la música - sí, necesitaba un poco de distracción -Me alegro- dijo - Estos son amigos míos- me dijo mientras me presentaba a tres chicos -Ellos son Dalia, Jasón y Chris- concluyo Chantal Yo saludé muy cordialmente a todos, minutos más tarde en la fiesta Chris me pidió que bailara con él, yo accedí completamente. Solo buscaba un rato de diversión, y bailar con un amigo no tenía nada de malo. Estuvimos bailando una media hora, aunque mi diversión no duro mucho. En la mitad de una canción, la expresión de Chris fue de terror y paro de bailar mientras se alejaba de mí; el solo retrocedía. Me di la vuelta viendo entrar a cinco chicos a la discoteca, como si fueran un sequito, todo el mundo se quedó callado, ese ambiente de música y diversión se había convertido en un lugar donde se podía sentir la tensión. No sabia lo que estaba sucediendo, o porque la música había parado, o quienes eran estas personas.  No sé muy bien como explicar lo que sucedió a continuación, solo se que al cabo de unos minutos todo el mundo se encontraba tirando sillas en la fiesta, muebles, y botellas volaban por los aires, y la gente estaba golpeándose, unos a otros y no solo físicamente también con sus poderes. No entendía lo que pasaba. A decir verdad... ¡no entendía nada! Pude visualizar a Chantal a metros míos, ella hizo ademan de moverse para intentar llegar a mi, pero había demasiada gente como para moverse, todo era un relajo. Literal. En ese momento uno de esos chicos arrojo una silla hacia mí, mi acción solo fue cruzar los brazos para tapar mi cara en símbolo de protección, solo esperaba sentir el golpe contra mí pero... dicho golpe nunca llego. De pronto, adelante mío, simplemente la silla apareció rota a la mitad. No supe lo que había sucedido hasta que lo vi. Danny estaba parado en frente de mi con una espada en la mano, con la cual había roto la silla. Él me había protegido. -¡Danny...!- apenas y pude pronunciar su nombre -Gallina- dijo mirándome Acto seguido Danny se fue hacia adelante y rápidamente ya se encontraba peleando con el chico de enfrente que me había atacado segundos antes. Mientras eso pasaba, vi claramente como una botella de vidrio se dirigía a Chantal -¡No...!- alcance a gritar mientras alce mi mano, para mi sorpresa alrededor de Chantal apareció un campo de fuerza haciendo que la botella no le hiciera nada. Yo.... Yo había hecho eso... Chantal me miro y alcance a ver como gesticulaba la palabra "gracias". Después de eso vi como Jasón se le acerco y empezaron a salir del salón. -Hora de irnos- me dijo Danny el cual ya había terminado de derribar al chico. Para ser honesta, ni siquiera supe como había llegado tan rápido a mi lado.  Segundos más tarde ya estábamos dentro de la habitación, todo había sucedido muy deprisa, y en ese momento llego un mensaje a mi celular. Era de Chantal. "Estoy bien, estoy con Jasón, me quedare en la habitación de Dalia, Gracias Elena, por salvarme de la botella, te estoy muy agradecida." Después solo volví a guardar mi celular. Qué bueno que ella estaba bien... -¿Porque rompiste tu promesa yendo a esa fiesta?-escuche de pronto su voz, era una mezcla de enojo y exigencia, eso me devolvió a la realidad -Solo era una fiesta, fui con Chantal, no rompí nada- se lo aclaré- El trato fue arreglar el cuarto y lo hice -¿El trato? ¿Crees que me importaba una mierda el estado de la habitación? -¿Qué...?- estaba desconcertada -¿Que tan tonta puedes ser?- dije entre suspiros- ¿Acaso no te das cuenta que yo ensucie toda esta habitación para que te quedaras limpiándola para que no vayas a esa fiesta? -Tu sabias lo de la fiesta.... – esas palabras salieron de mi boca como un susurro -Es decir... ¿Todo lo hiciste apropósito? - eso me molesto- ¡Me llevaste a perder el tiempo para regresar tarde y que me quedara limpiando todo esto que tú mismo hiciste para no ir a una fiesta! ¿¡Estás loco!?- le reclame indignada -Tonta. ¿Acaso no ves que todas esas fiestas siempre terminan en peleas? Siempre es así aquí, por esa razón no debías ir- me dijo Danny aun con su tono algo enojado. -No lo hacía por “controlarte” -parece algo indignado. -Quería cuidarte, es lo que se supone que debo hacer, soy tu guardián. Así que.... Él sabía que todas esas fiestas siempre terminan en peleas. El hacia todo eso para... ¿protegerme? Él no quería que fuera porque sabía que las fiestas terminaban como terminaron hoy... y yo no sabía mucho de magia aun, no como el... -¿Y no te pareció una mejor idea simplemente decírmelo? En vez de inventarte toda esta historia complicada, llena de tratos y absurdeces. -No quería hacerlo. Porque... -el vacilo -porque... eso implicaría que debía decirte la razón y yo solo... no quería traer a colisión mas incidentes así. Ya no mas.- sonaba sincero y perturbado -Danny- lo llame - yo no soy de cristal. No me voy a romper.  -Pensé que te protegía -Lo entiendo.-concuerdo con el. -Una falta de comunicación.- sentencio el - pero debes creerme cuando digo que mis intenciones eran buenas. -Y lo se. -Soy tu guardián. Es solo que... ¿Qué voy a hacer contigo?- lo escuche decir a Danny mientras soltaba un suspiro y se dejaba caer en el sillón con sus manos cubriéndose el rostro, aunque siendo honesta creo que se estaba hablando así mismo. Después de eso Danny se levantó, me quedo mirando, suspiro y luego apago la luz y se acostó en su cama sin mencionar palabra; y se arropo de pies a cabeza. -¿Puedo pedirte que te quedes?- me dijo en un tono calmado -¿Quieres que me quede? -Me sentiré mejor si se que estas conmigo. A mi lado.- todo se quedó en silencio en ese momento -por favor- lo escuche hablar por última vez. Después de eso me acosté . -estoy aquí, justo a tu lado.- le conteste desde el extremo de mi cama. Él se preocupaba mucho por mi, no había duda que yo era un problema para él, pero el estaba dispuesto a que yo fuera su problema. No entendía le porque lo hacia. Quizás por que no tenia mas opción. Quizás por que el era mi guardián asignado. Quizás por sus calificaciones. O quizás simplemente porque yo lo había llamado; amigo.
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