Abrí los ojos lentamente empezando a visualizar poco a poco el techo, hasta que quedé completamente con los ojos abiertos.
A mi mente vino algo... "no fui a clases". Y Danny no me había levantado... de nuevo.
-Pero que sorpresa.- pensé sarcásticamente.
Estire mi mano al tumbado y luego la deje caer a mi lado, pero...
-¿Q-qué cosa...?- murmure mientras me sentaba en la cama
¿Ese era Danny en mi cama...?
¡Era Danny en mi cama!
¿¡Que hacía en mi cama dormido!?
Después empecé a recordar todo lo que pasó la noche anterior, todo lo que me había pasado y Danny vino a mi rescate, él no se había despegado de mi lado en ningún momento.
El se había portado amable y comprensivo después de todo, no me voy a cansar de repetirlo... lo juzgue muy mal...
De pronto me encontré viéndolo, su belleza era algo indiscutible, aquel cabello caía sobre ese hermoso rostro dormido, las facciones de su cara, sus ojos, sus labios... sus brazos, incluso su pecho, en el cual cargaba una camiseta negra... ¿Pero que me pasaba? De pronto me había sentido como una completa acosadora, acto seguido desvié rápidamente mi mirada de él.
Cuando sentí que él se movió un poco, salí de la cama rápidamente de un salto y me coloque de espalda contra la puerta y me deje caer contra el respaldar de la misma, pero... no... el seguía dormido.
Las clases... Mathew... sus amigos...
Definitivamente yo no tenía ni las ganas, ni el ánimo de salir, e ir a clases, y peor verlo.
Chantal no estaba en su cama, ya se debió haberse ido hace horas a sus clases...
Chantal...
¡Chantal!
Ella debió haberse levantado para ir a sus clases y ha de haber visto a Danny durmiendo conmigo... ¡En mi cama! ¿Qué no más se ha de haber imaginado? Sentía que la cabeza iba a explotarme, hundí mi cabeza en mis rodillas solo pensando...
Cuando...
-¿Estas bien?- escuche su voz... su profunda voz, casi adormilada.
Lentamente alce la mirada
-¿Cómo sigues?- me pregunto, definitivamente Antonio tenía razón, él es una buena persona, detrás de esa fachada de chico malo y frio con ese que me importismo que antes demostraba.
-Lo siento- alcance a gesticular esas palabras
-Lo sientes... ¿Qué es lo que sientes?-sonó confundido
-Solo voy a terminar causándote problemas, hablare en el rectorado para que se me asigne a otro compañero- hable por fin.
-¿Quieres reemplazarme por otro compañero?- pregunto Danny en un tono algo... ¿confundido? ¿Herido?
Yo no respondí
-¿Por quién?- dijo mas contraído que molesto.
-¡Por quien sea!.-solté impulsivamente- Yo solo... no quiero que tengas problemas por mi culpa, por lo de tus puntos- le dije finalmente, mientras note como su mirada volvía a tornarse suave
-Así que era por eso- dijo mientras se sentó y sonreía
-¿A qué viene esa risa?- pregunte desconcertada.
-No.
¿No...?
-¿No qué?- volví a preguntar
-No, no dejare de ser tu compañero, mi respuesta es no, solicitud denegada- me dijo Danny mientras se levantaba y se iba a coger algo de comida.
-No es decisión tuya- proteste.
-Y tampoco esta siendo tuya. Estas dejando que hable tu miedo.
-No. Habla la cordura. Te hago la vida mas difícil.
-Contigo o sin ti, mi vida ya de por si es difícil. Dejar de ser tu compañero no implicara que sea mas sencilla. - me miro-No dejare de ser tu compañero.
-Pensé que al ser el chico con las mejores calificaciones del colegio no querrías errores...-dije suponiéndolo
Su rostro mostro confusión -¿Cómo sabes eso?- me pregunto intrigado
-Y-yo... b-bueno...- titubee nerviosa.
-Así que el lucerito ha estado preguntando cosas sobre mí- dijo en un tono divertido como si jugara conmigo y mi reacción
-¿Bueno que esperabas? Tenía que saber algo, tú eres muy raro
-Y tu un tonto lucero. ¿Cómo se te ocurre ir por ahí preguntándole cosas a gente que no conoces? no sabes con cual loco podrías toparte...- me dijo Danny, y luego pareció retractarse de haberlo dicho, casi como si se mostrara arrepentido por haber traído la posibilidad de que yo recordara el incidente de ayer.
Yo no podía refutárselo, era cierto, mira la clase de enfermo y loco que resulto ser Mathew, como detesto ese nombre ahora...
-Recoge tus cosas, aun alcanzamos a llegar a las ultimas clases
-¿S-salir...?- apenas y pude vocalizar esa palabra.
-Claro, ya perdimos las primeras horas, no debemos perder más
Salir e ir a clases significaba ver a Mathew y a sus amigos, tenía terror hacia ellos
-Oye...- llamo mi atención- ellos no te harán nada, -dijo como si me leyera el pensamiento -estaré a tu lado todo el tiempo.- algo en sus ojos me animo a creerle.
-De acuerdo- dije algo dudosa mientras metía mis cosas en mi maleta.
-Siento que tenga que ser así... -lo escucho decir.-podríamos comentárselo al director, algo así no debería quedar impune-sugiere el.
Yo niego con la cabeza - se que sonara estúpido. Pero no quiero mas problemas.
-Bueno, quizás yo lo haga.- voy a protestar pero Danny me interrumpe - solo para que los tenga vigilados a todos ellos, y que este tipo de incidentes no se repita con nadie. El director toma muy enserio estas cosas.
-Si, pero tu los golpeaste. Te meterías también en problemas.
-Siempre estoy metido en problemas.- contesto con simpleza.
-¿Así que eres un chico malo?
Danny no dijo nada. Llegue a pensar que nunca llego a oírme.
Una vez salimos de la habitación, Danny no menciono palabra alguna, solo caminamos en silencio hasta el aula de clases, entramos y nos sentamos esperando que esta comenzara.
Al sentarme pude ver claramente a los chicos de ayer, tenían unas partes de sus cuerpos vendados. ¿Qué tanto les hizo Danny? Ojalá todo eso hubiera sido solo un mal sueño.
Tienes que superarlo Elena, ya pasó, tú eres fuerte, todo va estar bien.
Una vez la clase termino fui con Danny a la cafetería a comer algo, no podía evitar escuchar tanto murmullo que hacia la gente cuando veía a Danny. ¿Por qué había tanta farándula sobre él? es decir... bueno sabía que se veía como un chico frio y algo misterioso, pero que va, no era para tanto.
-Iré a comprar unas cosas, comeremos en la habitación ¿Te parece? - dijo Danny. ¿Enserio él me estaba preguntando algo para que le confirmara que ¿sí?
Yo solo asentí con la cabeza.
-Espérame aquí ¿sí? estarás bien- me dijo cuándo se retiro
Me quede ahí parada, cuando el grupo de Mathew paso por mi lado, ellos solo al verme se alejaron, al parecer ellos no iban a pensar en acercarse a mí de nuevo, incluso cuando yo estuviera sola, esas eran buenas noticias para mi
-¿Cómo te va?- pronto había escuchado una voz cerca de mí.
-Antonio...- honestamente había aparecido de la nada.
-¿Ya te has instalado?- preguntaba muy cordialmente, el parecía una persona muy considerada.
-Sí, todo está más que perfecto- respondí de igual manera
-Me alegra, es un gusto verte de nuevo
-¿En qué curso estas?- tenía curiosidad.
-Soy de último año- esa respuesta me dejo perpleja
-Entonces este año te gradúas, que bueno, te felicito- respondí.
-Es una lástima que haya conocido a una persona como tu justo cuando yo ya me retiro
-Lo mismo digo. -conteste, aunque no sabia a que se refería cuando dijo "A una persona como tu", la verdad preferí ignorarlo.
-Bueno, nos vemos Elena, cuídate, hablamos luego- me dijo mientras sonreía.
De un momento a otro él se acercó a despedirse y beso mi mejilla
-I-igualmente- dije tratando de sonar natural, después de lo que había pasado, para lo cual me quedé algo confundida ¿Por qué hizo eso?
Al cabo de unos segundos llego Danny con la comida.
-Genial, trajiste bastante- dije mirando la bandeja en sus manos, había logrado recuperar mi actitud alegre de antes, Por alguna razón cuando veía a Danny ahora me daba alegría. Honestamente ahora veía a un amigo.
-Si... genial- dijo en un tono falto de emoción y siguió caminando. Quizás eso había sido sarcasmo. Yo solo lo seguí, pero él no me miraba, ni siquiera me hablaba y caminaba cada vez más rápido
-Oye...
Él no contestaba.
-Oye...
¿¡Porque no contestaba!?
-¡Oye...!- grite por última vez cuando llegamos a la habitación
El solo entro, puso las cosas sobre el comedor de la cocina, bueno no era "la cocina" pero servía, había una pequeña estufa y una refrigeradora pequeña, pero servía.
De pronto Danny se retiraba de la habitación
-¿A dónde vas?- le pregunte enseguida
-No creo que sea de tu interés- me contesto en un tono crispado.
-¿Que te sucede ahora?
Me miro-Lávate la cara, la tienes horrible.
No pude contenerme-Eres un idiota- dije quejándome de su actitud.
-Mientras permanezcas en la habitación, no creo que tengas ningún problema, yo regreso luego- dijo cuando termino de salir totalmente.
¿Y a este que mosca le pico? Pero que loco, había vuelto a ser el de antes
-¿Qué pasa con tu cara?- me pregunto Chantal mientras entraba a la habitación cargando un montón de libros
-¿Qué? ¿También te parece horrible?- dije con tono de ironía
-¡Ah perdón! ¿Por qué ese tono de respuesta?
-Ni siquiera yo sé que ha pasado- dije entre suspiros
-¿Que le paso a Danny? Tenia una expresión extraña cuando lo vi pasar.
-Vaya a saber uno...- dije con resignación
Él no iba a volver, así que me acerqué a la bandeja y a las bolsas que trajo y comí algo. Era una leche avena con un sanduché. Chantal también almorzó, eran unos espaguetis con jugo de naranja.
Aproveche el tiempo para hacer mis deberes, no es como si hubieran muchos y todos fueran para mañana, pero no estaba mal adelantar clase.
Pasaron horas de horas y Danny aun no llegaba... ¿Dónde se había metido? Se había hecho tarde, y después de todo... ¿Por qué estaba pensando yo en el? En la tarde se comportó de un modo cortante, y molesto.
El tiempo paso y rápidamente ya eran las 12 de la noche; no tenía caso seguir esperándolo así que me quede dormida
Solo así, sin más...
***
Más tarde en la madrugada.... escuche la puerta abrirse abruptamente como si la hubieran azotado, entrando como una furia prendieron la luz tan desconsideradamente, rápidamente me senté en mi cama, y poco a poco pude ver claramente quien había entrado de esa manera...
Era Danny...
¿La hora? Mire hacia el reloj. ¡Son las 3 de la mañana! ¿Qué hacía llegando a esa hora y de esa manera tan desconsiderada? Chantal también se había levantado por el ruido. Danny apenas entro paso de largo y se quedó parado cerca de lo que era, o podría llamarse cocina
Chantal y yo nos miramos de un modo sincronizado … casi preguntándonos ¿Qué esta haciendo?
Después gire de nuevo hacia Danny, y pronto nuestras miradas se encontraron,
Y... solo se quedó ahí … Observándome... ¿Por qué me miraba?
De un momento a otro empezó a acercarse
Oh Dios mío se está acercando
¿Qué hago?
Piensa Elena piensa
¿Qué hago?
¡Di algo Elena! ¡Di algo ya!
No tuve tiempo de decir nada, el solo se acercó y me agarro de la muñeca.
-Tu y yo tenemos que hablar- me dijo. Su agarre no era brusco, o fuerte. Solo lo suficiente para saber que era una insinuación para que lo siguiera.
Así que algo desubicada y somnolienta, lo seguí mientras me jalaba fuera del cuarto.
-¿Te encuentras bien...? ¿Tienes idea lo tarde que es? -lo miraba mientras me cruzaba de brazos -Son las 3 de la mañana- dije hablando bajito para no despertar a nadie más.
-¿Acaso ahora tu te crees mi alarma?
-¿Porque esa actitud de nuevo? ¿Acaso es de vida o muerte?
-Lucero no seas tonta- dijo y en su tono había algo de cansancio
-¿Me sacaste de mi habitación para decirme eso?
-No. Tenemos que hablar, pero no aquí- me dijo mientras me cargaba.
-¿Qué haces? -pregunte sobresaltada mientras me aferraba a sus hombros
-¿Me permites que te cargue?
-¿Porque preguntas cuando claramente ya lo has hecho?
-¿Entonces no hay problema?
-¿Bromeas verdad?
-No.
-...
-No te asuste, -me pide-pero iré rápido.- no sabia a que se refería hasta que lo note, el estaba corriendo, era fuerte y rápido.
Llegamos hasta una de las grandes bibliotecas que el me había enseñado antes en el recorrido. Luego me bajo.
El solo empezó a caminar de un lado a otro, poniéndose las manos sobre la boca, como si le costara decir algo
-¿Danny...?
-¿Puedo preguntarte algo confiando en que serás honesta?
-¿Porque no seria honesta? ¿Y porque preguntarlo a las 3 de la mañana?
El silencio de Danny nos envolvió durante unos segundos, casi como si dudara con sus palabras... como armándose de valor para pronunciar aquello que quería decir.
Luego de aquellos minutos pensé que ya no iba a hablar cuando. -¿Cómo conociste a ese chico?
¿Eh?
-¿Disculpa...?- dije yo confundida
-El chico... ¿el de la cafetería?
-¿Antonio...?
-Se llama Antonio...- repitió el, en un tono de voz que no supe como interpretar
-Es solo un chico que conocí el primer día de clases, me ayudo dándome unas indicaciones para llegar al curso.
-¿De verdad?- pregunto casi esperanzado
-¿Porque seria mentira?
-Así que... son buenos amigos...-murmuro por lo bajo
¿Amigos?
Casi me rio de su simpleza-Apenas me lo he topado un par de veces, él es solo un conocido,- lo mire -Danny, si tuviera que llamar a alguien del instituto mi amigo; ese serias tu.
Danny se quedó perplejo al oír mi respuesta, es como si hubiera visto a un fantasma, después se recostó en una de las estantería que sostenían cientos de libros, él se veía más calmado y sereno
-El.... A ti.... Bueno.... -su mirada se desvía a otra parte. Cualquier parte que no fueran mis ojos le servía-¿Te gusta?
Una pregunta simple, y sin embargo... ¿Qué? ¡Danny estaba realmente loco! ¿Qué le pasaba esta noche?
-¿Gustarme?
-Es comprensible si te gusta. Es decir, no estas ligada a nadie. Eres libre de elegir lo que sea.
-Danny.-lo llame
-Si... ya sabes, de una manera... ¿amorosa?
-Danny- lo volví a llamar -Apenas conozco al tipo ¿Cómo va a gustarme?
-¿No te gusta?
-No
-¿Segura?- esta vez si me miraba
-Si
-Prométemelo- me lo pidió.
No sabia por que quería que lo hiciera, pero lo hice.
-Te lo prometo-en ese momento el rostro de Danny se despejo de toda expresión de duda, como si esta hubiera sido reemplazada con una calma imperturbable.
-Lamento haberte molestado a esta hora...- sonaba apenado.
Después de pensar un poco en todo esto, reaccione
No.... ¿No será....? Imposible... pero tenía que preguntar ¿no?
-Oye....- hable
-Dime- dijo con su tono calmado y neutro
-Tu... bueno.... Ya sabes.... ¿Estabas celoso?- Al hacer esa pregunta fue inevitable que el rostro de Danny se volviera rojo y de repente se incorporara por completo de donde estaba arrimado.
Pero aquel gesto que lo había tomado por sorpresa, casi como una guardia baja, rápidamente fue reemplazado en un tono divertido y casual-¿Celoso de un lucerito como tu?
-¡Oye! – me queje por el insulto. Aunque no sabia si "Lucerito" era realmente un insulto. ¿Lo era?
El se rio, y su parte de su cabello cayo sobre su rostro. Cuando volvió a mirarme cargaba una expresión encantadora. -Quizás por el momento ambos debamos irnos con cuidado- miro alrededor - será mejor volver.
Danny era guapo, después de todo fue tonto pensar que a Danny le gustara una chica como yo. Es decir, el podría elegir a cualquier persona que quisiese, porque el era ese tipo de chico por que cualquier chica se derretiría a sus pies.
-Si- confirme su propuesta- Necesitamos dormir un poco- dije mientras estiraba mis brazos en una insinuación divertida
-¿Esperas que te lleve cargando?-sonó el divertido - no soy tu transporte, ni lo sueñes, pesas mucho
-¿Bromeas conmigo? ¡Yo no peso tanto! Además, usaste tus poderes.
- De acuerdo, si quieres llegar cargada y no caminando hasta la habitación, tendrás que pagarme.
-¿Pagarte?-soné incrédula - si mal no recuerdo el que me trajo hasta aquí fuiste tú.
-Por como yo lo veo, no tienes muchas opciones, yo pudo irme así de fácil- dijo mientras chasqueaba los dedos
-¿Y yo?
-Puedo dejarte que vayas caminando hasta allá, o quizás... te encuentres con el conserje nocturno
-No existe tal cosa como un conserje nocturno- me queje
-No puedes saberlo. Tu eres nueva- me lo recuerda
-Y tu eres un gran inventor de historias de terror.
-Algo- dijo vacilante - aunque no son las palabras exacta que yo usaría para describirme
Como no quería saber cuales eran las palabras exactas que el usaría para describir solo pregunte -¿Qué quieres?
-Te lo diré después, pero tendrás que decir que si
-Eso no es nada justo, estaría aceptando algo que no sé qué es
-¿Quieres ir de regreso a los dormitorios caminado?
No es que fuera una necesidad para mi ir cargada en sus brazos. Pero de alguna forma desde aquel día había estado ansiando su cercanía, poco a poco-Con tal que sea algo que pueda cumplir lo hare- le dije mientras estire mis brazos a su dirección y Danny me recibía como una presencia constante. Un auto reflejo que habían adquirido sus brazos desde aquel día, que implicaban sostenerme siempre que yo lo necesitara.
Llegamos a la habitación mas pronto de lo que hubiera deseado. Esta vez entramos con prudencia y despacio, para no despertar a Chantal, cada quien se acostó en su cama.
-Buenas noches- dijo Danny
-Hasta mañana- dije yo mientras me dejaba caer rendida al profundo cansancio. Y en el recuerdo de sus ojos viendo los míos…