INFORMACIÓN

1119 Words
Legol abre la puerta y desde afuera puedo escuchar a una de las vecinas que pregunta por mi, ¿Porqué están preguntando por mi?, Me levanto, tomo la camisa de Legol, me la pongo y compruebo que me cubre todo a la perfección y bajo las escaleras, ahí escucho a Legol dar la información que le piden. —mi esposa, ella está perfectamente, acaba de despertar de su siesta ¿Por qué la pregunta?— — señor Malle, ¿no se enteró?, Hace solo 4 días la hija menos de los días, que en paz descanse, fue encontrada en la cima del acantilado al que llamamos la cuchilla y apenas está mañana encontraron a Juan Camilo alma bendiga en el fondo de la cuchilla, y como nosotros nos cuidamos unos a otros, he decidido venir a ver si ustedes estaban con bien y como afortunadamente es así… me despido— — gracias por la preocupación, pero mi esposa y yo estamos muy bien y le agradezco la información—así la información de la muerte de aquel asqueroso hombre llegó a nosotros, yo estaba esperando algo más ruidoso, pero sabiendo quién dejó el cadáver de la niña en ese lugar creo que son pocos los que se pondrán tristes por su partida, mientras pienso en eso, Legol llega a mi lado y tomándome de la cintura se acerca a mi y me besa. —no se dónde encaja su presencia en esa historia- dice con sigilo y mimo - pero no me importa— Estoy sonriendo otra vez cuando él me levanta y me lleva a la habitación nuevamente y después de casi dos horas de juegos, besos y mucho, mucho placer , decidimos ir a ver a la afligida viuda. Al llegar a la casa de Ana se respira tranquilidad, hay mucha gente ahí y se que será difícil hablar con ella pero como podemos llegamos a su lado y con un gesto de tragedia damos el pésame, al ver su cara aún coloreada por los golpes noto en sus ojos la paz y la libertad que conocí hace mucho al alejarme de Kavan. Estamos un rato con los dolientes hasta que escuchamos decir a la viuda. — no sé dónde voy a trabajar para conseguir el dinero para regresar al pueblo con mi madre, ella aún no conoce a Andresito y se que aquí ya no me ata nada, deseo volver con mi mamá— Esto me da luz verde para proponerle lo que ya habíamos hablado Legol y yo, me acerque a ella y le pedí que me regalará un minuto de su tiempo. —Ana, se que este no es el momento, pero mi esposo y yo nos iremos mañana y estaba pensando que usted sería la persona ideal para dejarla encargada de la granja hasta que nuestro personal de confianza llegue, se que esto es difícil para usted pero yo me quedo sin tiempo— —Señora Malle, eso me ayudaría mucho —hizo una pausa—necesito regresar a mi pueblo y ese dinero me será de utilidad— — bien, mi personal estará aquí en 10 días, después de mi partida y en cuanto llegue el te traerá el dinero de tu trabajo, además puedes quedarte con las ganancias de lo que produzca la granja en esos 10 días, te agradezco el apoyo— — al contrario yo estoy muy agradecida con ustedes— La conversación no siguió, la llamaron para empezar las oraciones y con una mirada le hice saber a Legol que quería irme, acto seguido nos despedimos y salimos nuevamente hacia la casa, mientras Legol trabajaba en la cocina, yo lo observaba con cuidado, él se movía con más lentitud de lo normal y sus movimientos eran rígidos ( ¿Que le sucedió?), Agudice mi visión sobre el y al percatarme de que su cuerpo despedía un olor muy conocido me acerque a él, y lo abracé, cuando puse mi nariz en su cuello me di cuenta de que estaba sucediendo, su cuello tenía un pintoresco hematoma, lo mire y seguí con la mirada el camino que este morado seguía, moví su camisa hacia un lado y ahí había más colores, con ansias y frustración, retire su camisa( el no se resistió) y pude observar que todo su pecho tenía manchones de un púrpura intenso, quería seguir la inspección cuando mis ojos se inundaron de lágrimas,( él no me había golpeado , pero yo sé le había causado dolor, ¡No es justo!) El no entendía mi reacción y al abrazarme, pasando su mano por mi cabello susurro a mi oído. —¿Que va mal?— —¡ estás lleno de hematomas!- él sonrió y contesto divertido —no es la primera vez que una hermosa mujer me deja marcas en la piel, tomemos lo como marcas de guerra—y sonrió — no me parece gracioso, te lastimó y ¿tú te ríes?,¿ Has perdido la cordura?, Deberías estar odiando me— él cambió el peso de su cuerpo de un pie a otro y sin soltarme dijo —señora, tengo claro que usted no es algo de este mundo, y estar tan Cerca de algo maravilloso tiene consecuencias, y estoy dispuesto a afrontarlas si usted está conmigo, su fuerza no me sorprende, ya lo sabía de antemano, hay muchas cosas que he observado en el tiempo en que he estado a su servicio y que usted tenga algunas habilidades extras no me asusta— ¿Que tanto sabía Legol de mi? La pregunta se instalo en mi pero intentando no arruinar el momento lo bese. —¿ me perdonas?—pregunté al alejarme de él y pasar mis dedos por su frente para disminuir su dolor — no hay motivos para estar ofendido, por lo cual las disculpas sobran—y me volvió a besar Lo que prometió Legol era totalmente cierto, no salimos de la cama en todo el día solo nos levantábamos para que Legol comiera ( yo estaba satisfecha y solo picaba la comida para tranquilizarlo) y para asearnos ( siempre que el me penetraba sangraba, él se estresaba y yo lo hacía olvidarlo, creo que soy una virgen perpetua que horros ) fueron dos días totalmente placenteros llenos de tantas cosas que jamás conocí, solo me deje llevar por lo que sentía, ya muy tarde en la madrugada Legol me abrazó y tras darme un par de besos callo rendido en un sueño profundo, solo pude mirarlo mientras dormido sonreía y se movía lentamente y hacia gestos doloridos al sentir el malestar de las mallugaduras que yo la había causado, el era todo menos un hombre normal era todo un Legol.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD