Pov: Danilo Beltrán La veo de espalda y daría lo que fuera por que disfrutara lo que yo, que volviera este momento glorioso y sin dudas un éxtasis para mí, pero soy consciente de mis gustos «que a muchas les parecen un poco agresivos» o quizás las mujeres que no son prohibidas no gozan de eso. Veo su cabello caer sobre la cama mientras ella apoya su rostro contra la almohada, gimiendo de puro gusto y eso me gusta, me calienta, pero mi mano parece tener vida propia porque pellizco su cabello apoyando mi peso sobre mi mano y eso es solo un pizca de lo que desearía. ¡Amarrarla, y azotarla mientras se viene como nunca! — Mi cabello, lo estás estirando —gimotea y lo admito. Me frustra y es mi culpa, por pensar que puedo c*ger con cualquier persona al azar. Es solo que no quiero seguir

