Pov: Jazmín Fuentes Yo confío en las señales y que me llamaran para el empleo; solo es señal de que todo irá mejor. Llego a la cafetería y aún está cerrada al público. Tengo que firmar el contrato, eso fue lo que me dijo el señor De La Marquesina, en la llamada. Entro al lugar y veo al señor De La Marquesina, que es rubio de ojos verdosos, está con una mujer rubia que sonríe demasiado ante algo que se ve él le dijo y luego, con un casto beso ella solo se retira pasando por mi lado. — Buenos días, bienvenida a Mi dulce Miel —me recibe la mujer—. Toma asiento, Adriel te atenderá en breve —no objeto, solo la veo acercarse a la puerta, pero se voltea antes—, por cierto, soy Mel, soy la clienta más habitual y molesta —se carcajea. — Un gusto, yo… — Empiezas hoy. ¡Mucho éxito! —agita

