Pov: Celeste La Russa — ¿No sabes usar el teléfono, Judit? —reclamo mientras caminamos detrás de Danilo. — Tiene buen trasero, es una buena táctica; te consigues un guardaespaldas que esté buenísimo y la gente se distraerá al verlo, ¡incluso si yo fuera hombre también le miraría el culo! —tomo el brazo de Judit. — ¡Te estoy hablando! ¿Por qué no llamaste? No puedes venir aquí, así, sin más —rueda los ojos con capricho. — Quería verte, vine a verte y así me recibes, «aunque es un buen recibimiento» —mira a Danilo otra vez y suspiro porque Jud de verdad me sacará canas. — Concéntrate en mí, por favor —me mira y sonríe, me abraza y besa mi mejilla. — Te extrañe, Cele. Estás bonita, quiero tu genética, desgraciada —ruedo los ojos pero sonrío. Mi dulce Jud, no debió venir. — Com

