Al escuchar la pregunta que su amigo le había hecho, sonrió aún más, pues recordaba con emoción los más recientes acontecimientos con la bella Rose. —No seas curioso —contestó Thomas tratando de evadir la respuesta. Pero Érick no pensaba darse por vencido, había ido allí con un propósito y no se haría sin obtener el resultado que esperaba. —Aranza debe estar esmerándose mucho antes de la boda para no perder la magia y para que siempre tengas esa sonrisa en el rostro, hermano —le dijo tratando de averiguar la verdad. Tomas guardó silencio recordando el momento en el que había terminado con Aranza, había sido una situación muy incómoda para los dos, pero al final se sentía liberado por haber acabado con ese compromiso que no los llevaría más que al sufrimiento. —Aranza y yo terminamos —

