Al darse cuenta de que la mujer que estaba sentada en el parque era Rose, él se acercó para abrazarla. —Amor, gracias al cielo que te encontré— Exclamó dejando salir el aire que llevaba contenido. Cuando intentó tocarla, ella lo apartó bruscamente. En sus ojos se podía ver una mezcla de decepción y dolor. —No te atrevas a tocarme— le gritó dejándose llevar por el dolor. — Rose, ¿Qué sucede?— Preguntó angustiado. La chica tomó en sus manos la revista que tenía al lado, donde aparecía la fotografía de él junto a la mujer con la que se iba a casar y con la que supuestamente había terminado para iniciar una relación con ella. Inmediatamente, Thomas, entendió lo que estaba pasando. Rose lo había descubierto todo, y ahora seguramente debía estar pensando lo peor de él. —Por favor, déjame e

