Erick estaba furioso, no soportaba el rechazo de Aranza, porque sabía que en el fondo realmente le importaba lo que estaba sucediendo con su relación, y eso lo llenaba de un odio mucho más grande hacia Thomas. —Sabes que no me gusta que me rechaces, Aranza, después no te quejes cuando vaya a buscar en los brazos de otra lo que tú no me das— le dijo intentando manipularla. —Me tiene completamente sin cuidado lo que hagas, como bien me dijiste la vez anterior, tú y yo solo estamos juntos por negocios, y por calentura, claro, y en este momento no tengo ganas de estar contigo, no me apetece, querido— contestó vengándose de él por un comentario que había hecho recientemente. —Bien, si así van a ser las cosas, es mucho mejor para mí, cariño— respondió lleno de ira. —Eres tan patético, siempr

