Las historias siempre tienen el giro que tanto quieres en el último segundo. Las cosas suceden, o no. Me enderece, por alguna razón sentía mi corazón más rápido de lo normal, me sentía hecha un nudo de emociones que no era capaz de decifrar, a mi lado estaba Juls, me sentía nerviosa, ambas habíamos decidido venir aquí, en un intento desesperado de que las cosas terminaran, casi no habíamos dormido en las últimas semanas, por no decir, que nuestro descanso era inexistente, quizás sentía que no estaba pensando con demasiada claridad, no lo sabía. — Entonces, las cosas están en el piso de abajo—, menciono Juls con una ligera mueca en sus labios, paseo mis ojos por el lugar, pero termine en asentir—, Esto parece ser una historia sin sentido. Era cierto, no era tan fácil entender estas cosa

