No puedo evitar el soltar un suspiro demasiado pesado para después separarme de el, abro la puerta y puedo encontrar a Uriel, quería golpearle por interrumpir de nuevo, o si bien pensar en que tal vez era lo mejor, no lo se. No quería pensar en esto y en nada en realidad. Le miro atentamente a los ojos y noto como se veía preocupado, sus cejas estaban un poco fruncidas y podía ver como le estaba punzando una de las venas que tenía en la sien.
— Surgió un incidente con el, tenemos que irnos. Ahora.- suelta él mirando a Gilberto a lo que el hace una pequeña mueca, era evidente como se entendían con tan pocas palabras, eran una conexión muy grande. Bufó.
Sabía que si le preguntaba acerca de esto me inventaría alguna historia estúpida o me cambiaría el tema y si le decía en este preciso momento que si les preguntaba me iban a evadir. Sin embargo me arriesgo.— ¿Con quien su se puede saber?- Indague alzando una ceja.- Siguen teniendo secretos, historias y demás...
Puedo ver en su rostro la sorpresa, en el de ambos, podía ver que era algo que no se esperaban que preguntara, se miran entre sí y puedo notar de nuevo como comparten pensamientos, me molestaba que hicieran esto, en mi casa. Sería lo mejor que me alejara de esto y de ellos, me iban a terminar destruyendo y no emocionalmente, pero sabía a fin de cuentas a que iban siendo los dichosos chicos malos y seguir metiéndome en esto sería volver a un agujero.
— No tienes la edad para saberlo -Dice Uriel rápidamente.
— ¿Me recuerdas a los cuantos empezaron con esto?- me burle. Poco a poco iba perdiendo la fé en todos ellos. Creo que eso era lo que iba mal.Si no confiaba en ellos.. no podía seguir aquí.
— No y punto, ¿vienes o voy solo?- le dice directamente a Gilberto, este me mira de nuevo con una cara de pena, podía ver como se debatía dentro un sin fin de cosas, era absurdo. Si tenía que elegir, era evidente.
— ¿Por qué hacen esto?-indague mirando a Uriel.—Desde que llegue no han dejado de soltar discursos...
Gilberto me mira y suspira para después interrumpirme.-Dame un minuto, espérame abajo.
El nos mira a ambos para terminar asintiendo y saliendo de aquí, Gilberto me dedica una mirada y veo como muerde su labio, lo conocía... Sabía que estaba confundido, pero a pesar de eso no sentía que seguir con esto fuera prodente. El se acerca a mi, inmediatamente retrocedo, lo hace de nuevo y me hago a un lado, mi mirada era dura, podía ser hiriente si quería, pero no era así. Al final... Solo quería salir de la vida de todos,. — Morgan... De verdad no sabes lo mucho que...
— No... no quiero que me digas nada.- le interrumpí y le mire con una pequeña sonrisa, tan pequeña que podía llegar a ser inexistente, el me miraba con pena y a pesar de todo sentía que esto se estaba volviendo un martirio.Quería paz, no queria drama, no quería cliché.—Estoy cansada. No formó parte de esto ni de ustedes.
— Lo haces.
— Deja de mentir por un momento. Siguen teniendo su grupo con mentiras, secretos e historias. No quiero estar aquí, en medio de la nada. No quiero esperar algo que jamás se me va a dar.
— Eres parte de mi.
— No lo demuestras. No has dejado de mentir desde que llegué.
— Lo eres, eres parte de mi, por eso es que no quiero meterte en esto preciosa.- su mirada se veía cansada y se veía como quería acercarse a mi, sin embargo no se lo permitía.
— Ay por favor, todos dicen que solo estas conmigo, cuidándome porque Julieta te lo pidió.
— No es así Katherine, lo sabes perfectamente.
— ¡No! No se nada perfectamente. No se que de ti debo creer y que no, no se cuando hablas con mentiras... ¡Lo único que se es que desde que llegué aquí todo a sido mentiras y secretos!¡Y ya estoy hasta la madre!
Sentía como la ira corria por mis venas, calentando mi sangre, traspasando a mi piel, podía sentir como todo me hería, si yo fuera de papel y el fuego, sentía como las llamas se expandían en mi convirtiéndome en simples cenizas que nadie querría recoger después. Sentía, sentía demasiado y ese era el mayor de mis problemas. Sentir me había hecho una persona frágil, ser frágil le estaba dando a todos el poder de destruirme cada que quisieran. Me hacía débil—No quiero ser débil....-susurre mas para mi que para nadie.
— Te prometo que va a cambiar.
—No. No lo harás... Sin embargo fingirás que si. No quiero promesas. Quiero acciones y sin ellas sinceramente no te creo. Me dijiste que no cayera en las palabras de Saith, estas haciendo lo mismo.
— No es así...
—Por supuesto que no.- dije sarcásticamente.-ya me cansé de ser la última opción, de ser quien quieren cuando nadie esta, ya me harté de que me digan verdades a medias...
— Nunca me habías hablado así.-murmura y yo le me acerco a el de manera amenzante.
— Y yo no sabía que me estabas diciendo mentiras durante tanto tiempo. ¿Interesante no?
Su mirada recae y yo me tranquilizo, estaba molesta y molesta cometía errores y si el sabía de K.D todo terminaba, quería respuestas.
—¡No te quiero perder!- se acerca a mi y me toma de la cara.- Me enamore de ti Katherine, no quiero perderte... Me toma de la mano y suspira y me jala suavemente hacia el y me mira directamente a los ojos.-Y no sé si este bien o no... Pero...
Antes de que el diga algo más Uriel entra de nuevo.-Gilberto...
— A veces no se si haces esas grandiosas entradas a propósito.-murmure.-Pero bien, se tienen que ir, adiós.
Me alejo de Gilberto y abro el refrigerador sacando una jarra de agua para escuchar después como la puerta se cierra. Miro y ya estoy sola. Camino con rapidez a mi cuarto y saco la dichosa carta.
Katherine:
Apenas te tuve en mi vientre supe que sería demasiado feliz, que el tenerte en mi vida cambiaría un sin fin de cosas, se que serás feliz, porque tienes una familia tan unida que te ama, que esta orgullosa de ti apenas naciste, que cada paso que das somos felices por ti.
Se que vas a llegar lejos, porque vas a ser una guerrera, se que vas a luchar por tus metas y no te dejaras romper, por nada ni por nadie.
Te escribo esta carta, contigo teniendo tres, viendo cada paso que das, viendo como disfrutas todo lo que ves, te escribo con el corazón abierto, que sepas que desde siempre mamá y papá te han querido mucho.
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Ella tenía razón al saber que serías una guerrera, todavía no llegabas al mundo y sabía lo mucho que harías en el, tienes el poder en las venas, eres una niña fuerte, que seguirá siéndolo. Sin importar que. Sin importar cuando.
Siento como mi corazón estaba acelerado de una forma que contenerlo dolía, me había llegado a lo más profundo del corazón cada palabra, sabía que era de mamá porque había encontrado algunas cartas que tenían mis tíos en el sotano. Respiro lentamente y siento como mi corazón seguía sintiendose como un festival. Leer esto me había hecho feliz, sin embargo me había traído un pequeño toque de dolor. Suspiro y meto de nuevo la carta a mi habitación y miro mi pulsera que tenía las iniciales K.D, era por mi nombre... ¿porque el era K.D?
Suspiro y tomo mi celular entrando al chat que tenía con Cassie y Nat.
Katherine: Tengo que contarles algo.
Cassie: Y Tiene que ver con Gilberto y Uriel.
No puedo evitar no fruncir las cejas con confusion, ¿Con ellos? Escucho mi timbre y ruedo los ojos con cierto toque de fastidio, si era de nuevo algun integrante de los cinco sabía que me molestaría muchisimo mas.Me acerco a abrir la puerta y puedo ver como estaban ahí Cassie y Nat que me miraban con una cara llena de alguna emoción que no era capaz de descifrar,
—¡Que diablos fue eso!- Grita entrando con euforia Nat — ¡Se iban a besar!
Ahí la sorpresa llega a mi de una manera tan rápida, ¿Me estaban espiando?
— Pero llegó Uriel.- ríe Cassie mirandome con diversión, puedo notar que en ella parecía tan normal todo esto de saber lo que estaba pasando aquí, no me gustaba, ¿Por que todos creían que podían observar las cosas que me pasaban a mi alrdedor.- Aquí entre nos, debiste besarlo.
Me estaban espiando, era un hecho. —Así que vieron absolutamente todo.- pregunte alo que ellas se miraron entre si con cierto toque de culpa.— Me estaban espiando.
Creo que era el hecho de que el enojo ya estaba en mi que no podía evitar que cualquier cosa pequeña me hiciera enojar, si estaba furiosa con todos.Aunque hoy con Saith todo había sido tranquilo...Las miro de nuevo y veo vomo su arrepentimiento llega.
— ¿Por que no lo besaste?
No quiero ser su opción o un de ves en cuando.— ¿Que hacen espiándome?
— Tenemos un problema... Bueno ellos tienen- dice con una sonrisa nerviosa, su voz era suave pero podías sentir el nerviosismo que se cargaba.— Iban a arreglar problemas... Con el Clan D... Con Darwin.
Muerdo mi labio y me siento en el sillón, ellas hacen lo mismo, les miro con atención, notaba que estaban esperando una respuesta mia, ¿Qué esperaba que les dijera? No sabía nada de los cinco, sería la misma conversación que tuve con Uriel y Gilberto, no pertenezco a ellos, solo es una casualidad que nos hayamos conocido. — No me importa en realidad.-mentí—Igual no es como que entienda algo de esto, los cinco seguramente hicieron que nadie me hablará de esto.
— Brillante.- susurro Nat a lo que fruncí un poco mis cejas, su comentario me confundio.— Realmente eres brillante. Cassie y yo... Nosotras sabemos sobre eso Kathy... Sabemos más de lo que crees?
— No me digas que ustedes también me han estado mintiendo....
— Ah... No.-Dice ahora Cassie con una pequeña sonrisa.— Los cinco corrieron la noticia, de que tendrían que mantenerte al margen de todo eso, nadie debía hablarte, nadie debía acercarse siquiera a ti, tenía que ser como si no existieras. Así nadie podría hablarte de todo lo que ellos hacían nadie te contaría la historia. Tenías a Saith y a los cinco, ellos creían que así te mantendrían a salvo y fuera de querer una amistad. Pero, la razón es contraria a todo lo que alguna vez te dijeron. Tienes que confiar en nosotras, porque nosotras te ayudaremos de verdad.
—¿Confiaras?- indaga Nat mirándome directamente a los ojos, yo bajo la mirada y ella suspira. — Te ayudaremos a llegar a K.D.
Apenas escucho eso una cierta emoción llega a mi.—- ¿Saben quién es?- murmuré tan bajo que apenas se escuchó.
— Darwin nos reclutó.- susurro y dejo unas fotos en la mesa a lo que yo las tome. — No sólo a nosotras dos, si no también Sofía, todo es un plan...
- Pero...
— Los cinco están mezclando el juego con la realidad, por eso no te han dicho toda la verdad.- dice Cassie mostrándome otra fotografía donde se ven mis papeles de nacimiento y fotografías de pequeña con mi familia.-Darwin sabe la verdad, conoce toda la historia, por eso cada vez que se acerca a ti los chicos van detrás de el.
— No sospecharía de nosotras, porque hicimos buen el trabajo hasta el momento, le platicaste a Gilberto de la chica de las porristas, Sofía siempre fue competitiva así que fue el papel perfecto, así que hicimos la fiesta donde Saith te rompió, metimos a Sofía en tu vida sin que te dieras cuenta así hablabas y hablabas de ella, por lo cual los cinco bajaron la guardia, Cassie se acerco a ti al protegerte de Saith, estabas concentrada en la chica y en Saith que ellos dejaron de pensar en cómo mentirte y fuiste encontrando más cosas y notando eso fue como dejaron de enfocarse en las mentiras cambiaban las historias constantemente.
— Seguiremos el plan y encontrarás la verdad, nosotras no la sabemos completamente por eso la estamos averiguando junto contigo, así que. ¿Confiaras?
— ¿Y si dijera que no? ¿Dejaríamos de hablar?- murmuré dejando todo en la mesa.
—No, eres nuestra amiga Katherine.- dice sonriendo Nat — Decidas lo que decidas, seguiremos aquí.