El abogado de Watson Enterprise tenia acorralado al de Antonio con pruebas que lo incriminan, las supuestas fundaciones a las que la empresa donaba todos los años se encontraban en una isla llamada islas caimán, otra a la Guayana francesa y otra en las islas maldivas. Claramente puedo ver como Antonio se coloca aún más ansioso, mordía las unas de sus manos, cada cierto minuto su abogado le susurraba algo lo cual hacia que se colocara rojo. - Antonio Salas le ha robado a Watson Enterprise alrededor de una suma de 100 millones de dólares. - ¡Objeción! Esa es la injuria más grande que he escuchado, no pueden incriminar a mi cliente de esa manera. - De negado- golpea su martillo. - prosiga. - Tengo un testigo que nos podrá dar su testimonio. - Háganlo pasar. - la puerta principal de la sa

