Me levanto agitada del sueño que estaba teniendo, más bien, una pesadilla; volteo a ver a Santiago y este duerme plácidamente como siempre. Había soñado que Antonio me encontraba y me llevaba la fuerza separándome del hombre del cual ahora estoy enamorada; eso no era lo que me daba miedo. Dentro del sueño Santiago me veía decepcionado, veía dolor en sus ojos ya que por mi culpa estaba volviendo a sufrir una perdida. Esta vez no me iba a dar por vencida, si algo así llegara a pasar lucharía hasta el final por volver a rencontrarme con él, con Santiago. Tomo mi teléfono y veo que son las 6:00am después de aquella pesadilla el sueño no iba volver hasta que oscurezca, bajo las hasta la sala con mi pijama y me siento mirando el ventanal, estaba nevando y la nieve cubría todo el piso, aquel mal

