Hay momentos en los que todos nos planteamos si es mejor vivir o llorar, tenemos discusiones con la almohada de que es mejor, luchar o dejar que el peso de la vida nos aplaste, nos haga dejar de respirar. En ocasiones siempre me he planteado porque vivir es tan duro y complicado. Pero esto no se debe malentender, mis quejas de la dureza de la vida, mis ganas de querer dejar de luchar, las ganas de cerrar los ojos y que todo se acaben no me desatan de la vida, no hacen que me quiera ir, no al menos ahora. Amo la vida. Es un regalo, el sentir tantas cosas, el disfrutar de pequeñas cosas. La brisa del mar en verano. Las luces de navidad en una tarde nevada. La tranquilidad y calidez de un abrazo. El olor a un libro nuevo. La belleza de una página bien escrita. Un beso bajo la lluvia

