Mientras Juno seguía insultándolo hasta el día en el que nació, Aixhad respiro nada convencido de lo que estaba por hacer. «Es una mala idea» —Duque Barac —sostiene el mayordomo de la mansión Clerefth, el hombre se ve nervioso e impactado —Avisaré al señor Clerefth que está usted aquí. —No es necesario —contesta ante la amabilidad del hombre —Ya me sé el camino. —Espere —lo detiene el mayordomo —El marqués está ocupado. Aixhad detiene el paso algo intrigado —¿Ocupado? ¿Está con un Omega? —sonríe algo animado, si su amigo consiguió un Omega la noticia que está por informar talvez sea tomada de una manera más sutil. —No, no exactamente —tartamudea el hombre —Gusta esperarlo aquí —pide jadeante. —Está bien esperaré en el minibar —afirma —pasan unos minutos y Rayan todavía no apare

