Avril y Alexander se encontraban acostados en la cama abrazados, en silencio después de haberse deleitado con sus besos y caricias, disfrutaban sentir la calidez de sus cuerpos desnudos y escuchar el palpitar de sus corazones. Esta era la última noche que pasaban juntos antes de Alexander partir. —Te extrañaré... —Avril rompe el silencio con algo de aflicción. —Y yo a ti, no te imaginas cuánto... —Te esperaré y te pensaré cada segundo... —Alexander le da un tierno beso. —Escucha, trataré de resolver todo lo antes posible. Aunque demorará algunos meses poner todo en orden, tenme paciencia por favor. Después de eso estaremos juntos sin inconvenientes. —Ella asiente, mientras se le hacía un nudo en la garganta. —Hey, dentro de pocas semanas me visitarás, ¿recuerdas? —Si cariño, sé que n

