La Jaula de Oro

1099 Words

El beso de Máximo no sabía a romance; sabía a tequila, a tabaco caro y a una autoridad que no admitía réplicas. Sus labios eran duros, moviéndose con una voracidad que parecía querer devorar el alma de Zoe. Ella, atrapada bajo el peso de ese hombre que era puro músculo y malicia, sintió cómo el aire le faltaba. Sus manos, aún inmovilizadas por la garra de acero de Máximo sobre su cabeza, se retorcían inútilmente contra la colcha de seda. — Suéltame… m-me haces daño —logró articular ella cuando él bajó su boca hacia su cuello, succionando la piel con una agresividad que dejaría una marca violenta, una firma de propiedad. ​—El dolor es parte del proceso, muñeca —gruñó Máximo contra su piel. Su voz vibraba en el pecho de Zoe, causándole un escalofrío que no era del todo desagradable, y eso

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD