La prueba de ADN

1225 Words
HADLEY —Debe de haber una cláusula para romper ese contrato —dice Ryker. —Hmm creo que me piden dos años de mensualidad de la universidad. Tendría que pagar todo ese dinero y es mucho dinero. —Hadley, yo puedo pagarlo. Lo miré sin entender. —¿Que? —Si, puedo pagarlo y te puedes liberar de Jaxon Hollister de una buena vez. Podrás ser libre y podrás buscar un trabajo mucho mejor donde te traten mucho mejor. No tienes por qué estar aguantando las niñerías de Jaxon. —Ojalá fuera tan fácil. Yo jamás dejaría que usted me pagara eso. —¿Por qué no? Eres mi amiga. Ryker parecía más mi abuelo, se preocupaba por mi y era tierno. —¿Por que? ¿Que quieres a cambio? Se rio. —Nada es gratis, ¿cierto? Lo que te pediría a cambio sería algo sencillo para ti: una prueba de ADN. —¿Una prueba de ADN? ¿Por que? —cuestioné sintiéndome un poco extraña ahora. ¿Para que querría el que me hiciera esa prueba? —Bueno, dices que no tienes familia. Deberías de hacerte la prueba para poder descartar enfermedades. No conociste a tus padres, no sabes cómo eran. No sabes si ellos tenían alguna enfermedad y tú la heredaste. Es solo por preocupación y si me preguntas por qué me interesa es porque eres mi amiga y me preocupo por ti. Quiero que estes bien. —No podría dejar que usted gastara todo ese dinero, también tiene nietos e hijos. —Tengo muchos ahorros, Hadley, lo que gastaría en ti no es ni la mitad de lo que tengo. Créeme, no será una pérdida grande para mi así que no te preocupes por eso. Déjame hacer algo bueno por ti, Hadley, solo te pido que te hagas esos exámenes y es todo. Así podrás salir de la empresa Hollister y podrías empezar de nuevo en otro lado, en un trabajo que te guste y donde te traten bien. ¿Que dices? La oferta era tentadora. Podría deshacerme de Jaxon Hollister de una buena vez y así no tendría que aguantar su malhumor ni sus aires de grandeza. Sabía que era extraño que Ryker me pudiera hacerme esa prueba pero el solo se preocupaba por mi. Le dije que lo pensaría. Me fui a casa, llamé a Presley para decirle que no tenía ánimos de salir y me acosté a descansar. Pensé y pensé todo el tiempo en la propuesta de Ryker y al día siguiente decidí que aceptaría. Quedamos en vernos en el hospital antes de entrar a trabajar. Allí me hicieron la prueba, después me fui al trabajo. Sentí que podía liberarme de él pronto. Estaba trabajando tranquila cuando supe que tenía que llevarle unos documentos a Jaxon. Solo espero que esta vez no me insulte por algo. Me puse de pie y me acerqué. —Acá están los documentos, señor —le dije, dándoselo. —Gracias —los tomó. Me di cuenta de que era la primera vez que me decía gracias. —¿Necesita algo más? —Creo que no. ¿Harás horas extras hoy? —No. Me iré a casa —respondí seria. —¿Tengo una reunión con Winslow? —Si, a las siete. —Vale. ¿Que color de camisa crees que sea bueno llevar? ¿Azul, n***o? Negro, porque resalta su maldad. —Si es para quedar bien con esa empresa, el azul es el color de su logo así que esa está bien. —dije. —Si, tienes razón. Oye, Hadley, necesito que me hagas un favor. —Dígame. —Hoy tengo esa reunión de negocios, quiero que me acompañes. —¿Yo? No veo que sea necesario. —Claro que si, necesito que mi asistente esté allí por si se ofrece cualquier cosa. No podemos llegar tarde. Suspiré, no tenía de otra. ¿Entonces para que me dice que le haga un favor? —Bien, está bien. ¿Algo más? —Después del trabajo te llevo a tu casa, te cambias y nos vamos. Asentí. • Después del trabajo el señor Jaxon me llevó a mi apartamento en el coche, de suerte no quedaba lejos y no tenía que estar mucho tiempo con el. Entré a mi casa mientras el me esperaba afuera y busqué algún vestido adecuado. Si el llevaría la camisa azul entonces yo tendría que llevar algo parecido. Busqué entre todos los vestidos y encontré uno azul marino. Era el que había usado en mi graduación así que era un poco juvenil y coqueto. Era lo único que tenía así que me lo puse, dejé mi pelo suelto y me maquille un poco. Estando lista bajé. Jaxon me abrió la puerta del coche sin decir nada. En el camino nadie dijo nada tampoco. Al llegar al evento Jaxon empezó a hablar con la gente sobre negocios y así, tenía que poner atención pero estaba muy aburrida. Solo esperaba no tener que venir a estas cosas con el de nuevo. Si todo salía bien y Ryker me pagaba lo del contrato entonces sería libre de Jaxon Hollister. —Buenas noches —dijo un hombre—Se ve muy guapa, señorita Hadley. Si el señor Jaxon la trata mal mi empresa tiene las puertas abiertas para usted. —Gracias, señor Winslow pero estoy bien en mi trabajo. —medio sonreí. Me dolían los pies por los tacones. Me tomé varios vasos de jugos, me dieron ganas de orinar así que me fui al baño. Me lave las manos y salí. Varios hombres me sonreían y me quedaban viendo extraño, no me gustaba las miradas que me lanzaban. —Es hora de irnos, Hadley —dice Jaxon de mala gana. Como que es ilegal que Jaxon este de buen humor. Rodé los ojos pero asentí. Fuimos al coche y el camino fue un poco silencioso, a excepción de sus comentarios sobre el negocio. —Hadley, para la otra por favor procura no llevar ropa tan provocativa —dice y yo lo miré mal. —Si, estás siendo tú el centro de atención cuando solo eres una asistente. La atención tiene que ir a mi y en el negocio no en ti. Quise decirle sus cuantas verdades pero me contuve. Jaxon tenía el poder de hacerme salir de mis casillas. Todavía que lo acompaño me lanza estos comentarios machistas y estupidos. —Claro, señor, como usted diga. Si todo salía bien no iba a trabajar más para el y podría darle una patada en su entrepierna por haber sido todo un patan conmigo. Llegamos frente a la casa, Jaxon se bajó y me abrió la puerta. Lo caballero no se hace con medias acciones. —Te espero mañana en la oficina. Temprano. Todavía que me trae pasadas las doce de la noche a casa quiere que llegue temprano, apenas y me da tiempo de dormir. Cuando se fue le saqué el dedo de en medio a la parte trasera de su coche. Espero que no me haya visto. Hasta me están dando ganas de no ir mañana y hacerlo sufrir, para ver quien es indispensable en la empresa. Le diría que me enferme porque vine muy noche a casa y estoy resfriada. Llegué a mi apartamento, me quité toda la ropa y me acosté a descansar. Estaba muerta de cansancio.
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