Intenté convencer a mi hermano de que no me llevará, pero estaba algo mareada y mi hermano se puso modo hermano mayor, y solo lo era por un par de minutos, cuando nos sacaron de mi madre. No contaba para nada como hermano mayor porque de una forma natural quizás, yo sería la mayor. Mi hermano condujo mi coche hasta la casa de Alexander, aunque luego tuviera que coger un autobús, quería asegurarse de que llegaba sin problemas, y también insistió en que pasara lo que pasara, tenía que enviarle actualizaciones, cada dos horas de como iba mi azúcar, fue bastante exigente con esa parte al menos, casi me mata por no comer. Aunque era un viaje corto, me quité los zapatos para masajear un poco los pies. —¿Te duelen?—me pregunto y le mire. —Siempre se me hinchan un poco. tras un ataque—comente

