Posesión

2056 Words

ALESSANDRO No sé si fue el nombre de ese imbécil —Rupert— saliendo de su boca... o verla con las piernas abiertas, empapada, los dedos hundidos en su coño mientras fingía hablar con él. Pero algo en mí se rompió. O más bien... algo que tenía bien contenido se soltó. Se creía lista, provocándome. Quería hacerme arder, torturarme con celos. Y lo logró. Pero el fuego también quema de regreso. Me subí sobre ella como una bestia que no pide permiso. Le quité el teléfono de la mano y lo aventé sin cuidado. Le agarré la muñeca, le aparté los dedos de entre las piernas y los sustituí por mi v***a dura como una roca. La guié ahí, directo, con rabia, con hambre. —No te atrevas a tocarte frente a mí pensando en otro —le gruñí al oído—. No tienes permiso, Elena. Soy tu esposo. Y eso significa que

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD