ALESSANDRO Los días se me están haciendo eternos. Elena no se levanta de la cama desde hace dos días. Está pálida, ojerosa, con los labios secos y la mirada perdida. Apenas come, y lo poco que prueba, lo vomita. Me está empezando a joder la cabeza esta situación. No soy un santo, ni mucho menos, pero verla así me quiebra. Me jode no poder hacer nada. No soy un maldito médico. No sé cómo aliviarle ese malestar. Solo sé que si la pierdo, si le pasa algo... me muero con ella. Faby me ve con esos ojitos suyos, como si entendiera más de lo que debería. Me dice que mamá está cansada. Que hay que dejarla dormir. Pero yo la conozco... Elena es fuerte, terca, incansable. Si está en cama es porque su cuerpo está gritando, y eso me aterra. Decido llamar a Marcos. No me importa que esté ocupado, q

