Joana Pase un fin de semana más que feliz, logre que Giani, me diera un poquito de dinero y me hospedé en un hotel de lujo, me hice un facial y me la pase en el spa. Lastima que el encanto acabó, hoy es lunes y me estoy preparando para llegar como la reina qué soy. Con este atuendo en rojo, mi Giani quedará con la boca abierta, en muy poco tiempo no habrá ni un solo recuerdo de la insignificante de Mellisa. Ni su apellido podrá respaldar lo que se le avecina. Su reputación quedará por los suelos. Salgo del mugroso cuarto donde vivo, me despido de el sin nada de nostalgia, desde hoy comienza mi nueva vida. Una hora después llego a la empresa, todos se me quedan viendo, lo sé, luzco increíble. Son las siete cincuenta y cinco, voy con excelente tiempo, subo al elevador privado, e

