El Duque Williams llegó al palacio imperial, al bajarse del carruaje miró detenidamente el palacio y suspiró. Uno de los sirvientes lo recibió amablemente y lo guio hasta su destino.
-Le haré saber al príncipe Josef que ya está aquí- dijo el mayordomo
-De acuerdo- contestó Williams quien tomaba asiento
El joven Williams miraba a su alrededor, estaba todo muy deslumbrante
“espero no toparme con Nivian” pensó
-Buenos días, Joven Williams- dijo una voz que él claramente conocía
-buenos días- contestó Williams sin mirar a la persona que le hablaba
-veo que le molesta mi presencia joven Williams
-de todas las personas de este palacio eres tú a la que no quiero ver- respondió frio
-no comprendo sus razones para que se dirija a mi de esa manera, pensé que aun seguiríamos siendo amigos.
- ¿A que estas jugando Nivian? - preguntó Williams molesto que al fin miró a la persona que le hablaba.
Para su sorpresa, la persona que tenia enfrente de él no era Nivian sino su hermana gemela Nevil, tiempos atrás no las hubiera diferenciado pero la forma de vestir, el corte de pelo y además la cicatriz que tenía en el rostro hacia que la reconociera inmediatamente.
-princesa Nevil- dijo dejando su asiento- lamento confundirla, le ofrezco mis más sinceras disculpas
Nivian sonrió amablemente
-no tiene por qué disculparse, pero para la próxima estaría bien si mira el rostro de la persona que le habla.
-De acuerdo, ¿Qué hace aquí la princesa Nevil? – dijo cambiando de tema
-vine a visitar a mi hermano, escuché que regresó, quería saludarlo, pero veo que se me adelantó
-el príncipe Josef me mandó a llamar, princesa
-Oh, no es de extrañar que quiera verlo, han sido cercamos desde niños
-así es princesa y ¿Qué hay de usted? No la veo a menudo, me enteré de que se hace cargo de un escuadrón de caballeros.
-esta en lo correcto.
-para ser honesto me sorprendió que usted lo dirigiera, no lo digo por el hecho de que sea mujer sino porque es usted una princesa, supuse que todas preferían asistir a banquetes y a tomar le té sin querer saber nada sobre asuntos del imperio.
-pues tiene una idea errónea, disfruto más estar en el campo de batalla.
-…
Después de estas palabras hubo un silencio incomodo.
-Joven Williams fue un gusto volver a verlo, me retiraré por el momento, al parecer mi hermano estará un largo rato ocupado, regresaré después-
- de acuerdo, en cuanto vea el príncipe le hare saber que estuvo aquí
La princesa asintió, mostrando una reverencia nates de retirarse.
(Es como mirar la versión amable de la princesa Nivian) fue lo que pensó Williams.
-Rudelf, que gusto volverte a ver- hablo en príncipe Josef quien miraba alegremente a el joven Williams.
El príncipe Josef estaba muy cambiado, su traje imperial lo hacia ver diferente, ya no parecía un donnadie que rondaba por ahí con ropa cualquiera, su pelo rubio peinado hacia atrás lo veía ver más maduro, habitualmente tenía el cabello caído cubriéndole la frente, su traje imperial color de color blanco junto a su capa que lucía una gema purpura en el lado derecho, a pesar de que su aspecto había cambiado aun miraba su viejo amigo con alegría, pero no era ya conveniente de que Williams lo llamara solo por su nombre, después de todo Josef ya era el príncipe heredero a la corona.
-ah pasado tiempo príncipe ¿Cómo se encuentra su majestad?
- Rudelf, quedamos en no llamarnos por los honoríficos, tú mismo fu quien me lo dijo cuando éramos niños.
-pero ahora ya no somos niños y usted es el príncipe heredero, sería una falta de respeto llamarlo por su nombre majestad
-tonterías, para ti sigo siendo Josef, si no quieres entonces será mi primera orden
-si es una orden, como futuro Duque del gran Ducado de Williams, acepto llamarlo por su nombre
-bien, te mande a llamar para hacerte saber mi decisión de prepararme para tomar el puesto que me corresponde, no dejare que Allen me lo arrebate.
- ¿ya no admiras al príncipe Allen? De niño te oí hablar de él mientras te brillaban los ojos.
-Rudelf eres mi único amigo y en la única persona que puedo confiar, te mentiría si no te digiera que no lo admiro, solo que, no dejare que se interponga en mi camino solo porque lo idolatro, las cosas han cambiado y yo necesito el poder por ello debo prepararme para recibir el trono y cuando eso suceda, tú serás mi mano derecha.
-¿Cuáles son tus razones?
-recuerdas cuando éramos niños y me dijiste que cada uno es bueno en su propia área, que el cocodrilo iría lento en la tierra, sin embargo, si guía a su presa en el agua, este tendrá ventaja
-Si aun lo recuerdo.
-pues digamos que guiare a Allen al agua para poder acabar con él para acabarlo, créeme que no deseo hacerlo, debo deshacerme de esta debilidad que siempre eh tenido, ya de nada sirve ser una buena persona en estos tiempos.
-si ella lo viera ¿cree que estaría feliz?
-ella ya no esta Rudelf, ya no está y eso duele- dijo Josef un poco alterado- por eso mismo quiero el poder el imperio
-lamento no haber estado aquí para protegerla
-Yo igual lamento eso, no sabes cuanto coraje me da el no haber estado aquí, defendería su vida a costa de la mía, no eh tenido una sola noche en la que no me arrepienta de no haber estado a su lado ese día, al abrir mis ojos pro las mañanas aun puedo ver su imagen, ella entra por mi ventana cargando un ramo de flores del campo mostrando una gentil sonrisa diciendo mi nombre- dijo Josef con la voz temblorosa
-Puedo entender tu dolor, después de todo la conocí mucho antes que tú, Fue una gran amiga para mí.
Josef miró a Williams con ciertos celos.
-puede que la hayas conocido antes, pero fui yo quien llegó a amarla.
-Lo sé, pero eso o quita ele cho de que me haya dolido también su partida.
-no perdonaré a quienes le hayan hecho esto, desde la persona quien la condujo a su muerte hasta la que le quito la vida, todos ellos pagarán.
La mirada de Josef reflejaba tristeza y rencor, el joven que siempre se mostraba amable y sutil había desaparecido.
-mantenga la clama y no pierdas la cabeza, debemos pensar claramente lo que deberíamos hacer.
-esto es lo que debemos hacer, ascenderé al trono, castigaré a los culpables y juro que me dedicaré a proteger a su familia y las personas que conocí en esos tiempos, son personas realmente amables, es una pena que tengan que vivir con miedo, seré un emperador justo, nadie tendrá que pasar por lo mismo, todos vivirán en armonía, era justo lo que ella quería y seré yo quien cumpla con su voluntad.
-si estas tan decidido cuentas conmigo Josef, hoy y siempre.
-tienes que heredar pronto el Ducado.
-Lose, mi padre esta alentando las cosas, pero estoy seguro de que en unos meses seré el futuro Duque, tendrá el Ducado Williams de su lado.
-bien, es la primera carta a mi favor, escuché que Allen consiguió el apoyo del otro Ducado.
-Ese Ducado es dirigido por la familia mas temida, todos ellos son unos locos asesinos, han ganado muchas guerras, por ello es conocido como el Ducado sangriento.
-Era de esperarse, Allen es muy listo, pero ambos Ducados son muy fuertes, por ahora estamos iguales.
-oh, se me olvidaba, la princesa Nevil estuvo aquí
- ¿Dices que mi hermana estuvo aquí? Interesante, ella casi no me visita
- ¿su relación es buena?
-se puede decir que si, ella es una persona amable, de niños se preocupaba mucho por mí, es razonable y no cree que esté calificado para ser el emperador, esta de parte de Allen después de todo, pero no la odio por eso
-entiendo.
-Que hay de ti, ¿aun sigues teniendo sentimientos por ella? Se lo mucho que te agradaba, no te eh oído hablar de ella después de un largo tiempo.
- Ella es dulce a la vez una mujer fuerte, no deja de sorprenderme, pero lo nuestro es imposible, dentro de algún tiempo me casaré con la princesa Nivian
- ¿te casaras? Alguien como Nivian no es adecuada para ti, ella es todo lo contrario a tu pareja ideal.
-no lo hago por mi propio gusto.
-ya veo, ella esta obsesionada contigo, y tiene el favor del emperador así que no hay imposibles para ella, Rudelf, eres mi amigo, te ayudaré, solo espera y lo haré.
-no se preocupe, se que tarde o temprano a princesa se cansara, cuando ya posee lo que tanto desea pierde el interés
-ojalá eso pase. Ahora acompáñame, hay un lugar al cual deberíamos de ir.