Castigo

1378 Words
El camino fue dolorosamente largo para los esclavos que se dirigían a las minas, después de haber caminado durante horas, al fin se encontraban ante su pesadilla que los esperaba para hacerles la vida miserable de noche y de día, un frio y oscuro lugar los aguardaba, el viento helado hacia temblar a los esclavos, quienes miraban aterrorizados el lugar. -Bien, no tienen que preocuparse por el frio, porque están en el infierno, pronto el calor abrumador los acogerá, llévelos enseguida dentro de las minas, empezaran a trabajar a partir de hoy- ante las crueles palabras del caballero que cabalgaba un corcel n***o los demás caballeros se apresuraron a obedecer y conducir a los esclavos dentro de las minas. Kill quien había recuperado el movimiento de todo el cuerpo empezó a sentir un gran dolor por todas las partes de su cuerpo, el peso de las cadenas en sus manos le resultaba abrumador, sin embargo se resignaba a estar allí por un largo tiempo, alzó la mirada, pudo ver la luna llena y las estrellas que brillaban en el cielo nocturno, era una vista tan hermosa allá arriba, sin embargo lo que tenía enfrente era escalofriante, claro que estaba consciente que al lugar donde se dirigían no sería precisamente el paraíso, ante la situación, Kill pintó una sonrisa ladina en su rostro. Sin resistirse camino hacia el interior de la escabrosa camina que se tornaba cada vez más oscuro a menudo que se adentraban, la luz de aquella antorcha era todo lo que se veía. -Bien, los separaré en este lugar, cada uno tendrá un trabajo diferente, pero ninguno fácil- las voces de los caballeros daban indicaciones, los esclavos se miraban unos a otros. -numero 312, 415, 678, 953, 801, 222, 321, 765, 923- vengan conmigo de este lado-ordenó uno de los hombres que se hacia cargo de las minas. Los números de cada esclavo se mencionados y estos eran separados por grupos. -212,526, 221, 223, 745, 613, 401, y 516- en es instante los esclavos numerados se apartaron en el lugar que se les indicó -Numero 516- gritó aquel hombre con enfado- ¿Acaso no escuchas cuando te llaman? ¿Estas sordo? - preguntó mientras se dirigía a Kill Uno de los hombres lo empujó hasta ponerlo al frente del aquel hombre que lo miraba molesto. -Creo que necesitas un castigo de bienvenida, todos deben aprender la lección de que se debe obedecer al primer llamado, traigan las varillas de metal y pónganlo al fuego, llévenlo al lugar donde se quedará después de haberle puesto le metal en el pecho- la decir estas palabras los demás se apresuraron a obedecer, los demás esclavos miraron aterrados sin embargo Kill no se inmutaba en lo más mínimo, si ni quiera hizo por levantar la cabeza, su mirada muerta estaba clavada en el suelo rocoso. Uno de los hombres llego con el metal y lo fundió en el fuego, este se tornó de un color naranja debido al accedo de calor, dos de ellos tomaron a Kill por los brazos y colocó la varilla en su pecho, el ardor que Kill sentía en su pecho era desgarrador, pero ya estaba acostumbrado a ser golpeado y pisoteado así que no se molesto en gritar, solo presionó sus parpados con fuerza. -Valla que interesante, cualquiera habría gritado en su lugar, esto no es divertido, creí que oiría un grito desgarrador, bueno, ahora traigan al número 401, me comentaron que se niega a trabajar así que le daremos un severo castigo. -lo traeremos enseguida señor. Minutos después un chico de pelo escarlata fue llevado a jalones, sus ojos de color avellana reflejaban miedo. -ja, otro chico de cara bonita, su belleza se marchitará entre las rocosas paredes de esta mina - ¿Qué hago aquí? Por favor, no me castiguen otra vez- dijo desesperadamente el chico. -No quieres trabajar, ¿Crees que no deberías ser castigado? Por tu culpa nos retrasamos esta semana. -Señor, no miento, desde aquel día en que las rocas cayeron encima de mí, mi pierna salió herida, se me dificulta poder caminar, no es por pereza, se lo juro, por favor, perdóneme esta vez- suplicaba aquel chico con lagrimas en los ojos. -si no puedes caminar bien, entonces arrástrate, no importa lo que tengas que hacer, solo has bien tu trabajo, que es lo único para lo que sirves, si no lo haces serás obsoleto, te quedaras sin comer hasta que seas solo un saco de huesos y morirás solo rodeado de ratones ¿Eso quieres? -No, por favor no, trabajaré, lo juro-gritaba -Bien, pero ahora te llevaras una lección, tráiganlo- ordenó Uno de los metales fue acercado, tomaron aquel chico de ambos brazos y colocaron la varilla ardiente contra su pecho, al tocar su piel, el chico dejaba salir gritos llenos de dolor mientras pataleaba, los hombres que presenciaban la escena parecían divertirse -lleva a esos dos a su lugar de trabajo, y tráiganme a una de las esclavas quiero divertirme esta noche- dijo con malicia aquel hombre Kill y el chico fueron arrastrados y botados en un rincón. -Recupérense que a partir de mañana empezaran a trabajar- dijo uno los encargados quien se marchaba, sus pasos se fueron alejando. Todo estaba oscuro, el llanto del chico de cabello avellana era todo lo que se escuchaba. -deja ya de llorar- dijo Kill quien se tapaba los oídos - ¿Eres nuevo cierto? Entonces no debes saber lo que te espera aquí dentro, es un infierno. - Ya eh ido y regresado de ese infierno que mencionas, ya nada puede sorprenderme ahora. Ante tales palabras el chico que sollozaba se quedó callado - ¿Qué hiciste para ir a ese infierno? - preguntó el chico quien secaba las lagrimas -No eh hecho nada, supongo que es la razón por la que estoy aquí. -entonces al igual que yo fuiste traído aquí injustamente, ¿Cómo están las cosas allá fuera? ¿Siguen siendo igual? -Es un desastre, igual que siempre. -ya veo, espero que hayas disfrutado ver el cielo o la luz del sol por última vez, estando aquí no verás ni un rayo de luz la única y ultima luz que veras será la que te conduzca a tu muerte. - ¿Cuánto tiempo llevas aquí? - preguntó Kill -No lo sé, eh perdido la cuenta, pero se que ah sido mucho, tanto que ya no se como luce el mundo allá afuera, todo lo que veo hasta ahora son estas paredes rocosas, quizá muera aquí. -si, seria mejor si lo haces - ¿Y que hay se ti? ¿no deseas morir? Ante esa pregunta hubo un gran silencio, después de unos minutos hubo respuesta. -No. -Bien, si yo muero y tú aun sigues con vida, evita que termine rodeado de ratones y cucarachas, quiero descansar en paz, así que si muero sal de aquí y lleva mi cuerpo a un lugar despejado, donde el gran cielo azul se haga uno con la tierra -si -eres un buen sujeto -preferiría no serlo. - ¿Por qué? Hacen falta personas buenas en este mundo, hoy en día es difícil encontrarte con una de ellas. -Las personas buenas terminan por desaparecer. -pero no por eso deberíamos convertirnos en basura como el resto. -no importa seré nunca uno de ellos - ¿Cuál sería la diferencia? -En que yo solo hare justicia - ¿Justicia? La justicia solo llega para hacer daño y no para salvar a las personas. - ¿Quién dijo que yo quiero salvarlas? No tengo nada que salvar. - ¿Qué sentido tiene tu justicia entonces? -… -protege a las personas buenas, o desaparecerán al igual que las demás, creo que podrás salir de aquí y hacerlo. -definitivamente me iré de aquí, ¿Qué hay de ti? - ¿Salir? Hace mucho que no estado fuera, nunca lo había pensado. -entonces salgamos de, veras la luz del día de nuevo, estando afuera puedes hacer lo que quieras con tu vida. -no me des falsas esperanzas -No son falsas esperanzas esperanzas, saldremos de aquí, tengo un objetivo así que no pienso podrirme en este lugar. -Ya veo, en ese caso confiaré en ti, por cierto ¿Cuál es tu nombre? -Kill. -mucho gusto Kill, el mío es Michael.      
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