capitulo 6

472 Words
Nunca pensé volverlo a ver, siempre quise alejarme de él por sabía que si lo volvía a ver querría abrazarlo y besarlo y no soltarlo jamás. Josué que.. que haces aquí? Josué: jajaja niña hola estoy bien y tú? lo siento es que todavía estoy muy sorprendida de verte aquí, verte después de tanto tiempo. cómo estás? Josué: todo está bien gracias a Dios Emi y tú? viniste a buscarme a mi? Josué: si, para que voy a mentirte. Quería verte niña, quiero ser tu amigo y pasar más tiempo contigo, conocer a tu bebé y ponernos al día. si no te molesta. Sabes que tu jalas serías una molestia, ven acá y regálame un abrazo.... ver esa hermosa sonrisa en su rostro me alegro el día, tengo que admitir que me pone nerviosa. no es igual pensar en el e incluso imaginar con este momento muchísimas veces que tenerlo frente de mi y estar en sus brazos es algo inigualable. solo bastaba mirarnos para saber que ambos sentíamos algo el uno por el otro. no quería que ese abrazo se termina nunca, creo que estaba tan inmersa en mis pensamientos en esta mezcla de emociones que sentía dentro de mi que no se en que momento empecé a derramar un par de lágrimas. su voz me saco de ese trance en el que me encontraba. Josué: Hey niña que pasa? ah no deja la chilladera acompañada con una sonrisa. jajajaja me hizo reír mucho no había cambiado ni un poquito, paso su mano por mi mejilla para limpiar esas lágrimas rebeldes e inesperadas. está bien dejo la chilladera Josué pero con una condición, deja de desaparecer porque así te escondes debajo de una piedra te voy a encontrar jajajaja. Josué: jajaja si ya ví que eres muy capaz. puedo sentarme, invítame un café o algo. con su típico tomo de burla característico de el. sabes que no necesitas mi permiso nunca lo has necesitado. si mirada cambio a una profunda el cual no me apartaba de mis ojos. eso me puso aún más nerviosa. se acercó a mi oído para decirme, cálmate no vine acomerte y cuidado con lo que dices que puedo interpretarlo a mi manera, al decir eso tomo asiento en la silla frente a la que estába yo sentada. me hizo tragar saliva ya que me reseco la garganta. sentí una corriente por mi columna solo el tiene el poder de erizar mi piel. ... ahí estuvimos un par de horas hasta que llegó la hora de despedirme de el, debía volver a casa ya era hora de la cena. me sentía plena nuevamente y feliz. quedamos en vernos al día siguiente en el mismo café a las 3 pm, estaba encantada y ansiosa a la vez por qué pasarán las horas rápido ya quería volver a verlo....
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