5 años después La vida no les había concedido la dicha de tener otro hijo, pero eso no opacaba su felicidad. Salomé y Willy encontraron todo lo que buscaban en su pequeña Emma, quien era la niña más feliz del mundo al tener a sus padres junto a ella, ninguno de los tres necesitaba nada más para que su vida fuera perfecta. Por 4 años consecutivos Salomé y Willy fueron reconocidos en diferentes listas de la revista Forbes, lo cual los ayudó a crecer no sólo como personas, pero la empresa de Salomé despegó tanto que estaba en el puesto 3 de de las mejores empresas del mundo, dejando muy atrás a la empresa de la familia de Willy, pero jamás hubo envidia o rencor, muy por el contrario ella se mantenía en comunicación con su primo Alex y le ayudaba en lo que podía, de hecho en una semana ten

