Ha pasado un mes desde aquel día en el que amanecí en la habitación de Willy, tenía muchas preguntas pero decidí no decir nada. Todo este mes nos hemos estado evitando, y por esto quiero decir que él me ha estado evitando, solamente no quiero prestarle atención. Cuando desperté mis padres dijeron que Darío ya se había ido al aeropuerto así que solo me quedó mandarle un mensaje, el cual contestó cuando llegó a Los Ángeles. Me da pena con él, ya que no fui la mejor anfitriona, pero él entiende y estoy muy agradecida de haberlo encontrado, la verdad es que Dios aprieta pero no ahorca y cuando más sola me sentía lo conocí. Quiero conversar con Willy hace unos días hablé con mi madre y cuando le pregunté por la tía Sandy se puso muy triste, creo que nuestra enemistad le está haciendo daño a

