Despertaba esa mañana con un dolor de cabeza infernal y con cara de pocos amigos. Si alguien me viene con alguna bromita, es que lo dejo como colador. Me sentía terrible y eso se debía a la boda a la que había asistido la noche anterior. Mi hermano Danilo, se había casado, de forma impulsiva, con la Mireya. Hace solo unos diez días, nos dijo que no hiciéramos nada el sábado de la semana entrante porque se casaría, lo dijo así sin más, lo cual nos resultó tremendamente sospechoso. Seguro la perjudicó, tiene toda la pinta de que se casó así de rápido por un embarazo no deseado y espero que no sea así, nada bueno puede salir de un voyerista y de una barrista de millonarios. Me despertaba con malestar, pero no era porque hubiese bebido ni mucho menos, eso jamás lo volví a hacer, pero fue porq

