Cuatro meses más tarde Este punto de mi vida, creo que era el mejor que había vivido hasta el momento. Por un lado, habíamos culminado prácticamente con el plan, sólo restaba la fase final que era la más compleja y que por lo menos, desde mi parte, lo había evitado lo más posible, había sacado excusas, trabas, pero ya no lo podíamos postergar más. Más adelante relataré sobre eso. En cuánto a mi vida personal, las cosas habían cambiado del cielo a la tierra. Las cosas con el niño habían mejorado muchísimo, tanto que era extraño, pero en el buen sentido. En realidad, me di cuenta de que todos los problemas que tenía con él, se debían a la bipolaridad y depresión, pero cuando le conseguí las pastillas, eso sí, tan costosas que por poco me infarto al ver la cuenta, empezó a mejorar casi a l

