Después de mi experiencia con aquel vampiro en el club decidí volver unos días después, pero no lo volví a ver. Aún recuerdo la forma en que me hizo sentir su mordida, y más que nada recuerdo la sensación de electricidad que corrió por mi cuerpo cuando sus ojos se conectaron con los míos. Los dos meses siguientes pasaron más rápido de lo esperado y llenos de sorpresas. Después del ataque de Halloween los trillizos dejaron de ir a la escuela tres semanas; les mande mensajes y los llame pero no me contestaron. Cuando fui a su casa me dijeron que no podían hablar conmigo y me cerraron la puerta en la cara. Así que decidí darles su espacio porque pensé que estaban esperando a que las aguas se calmaran y las personas se olvidaran de aquel incidente. La cuarta semana cuando regresaron a clases a

