CAPITULO 10. Septimo

1599 Words
Séptimo -Hoy es jueves 16 de agosto del 2018, son las 10:38 y comenzaremos con la declaración de Elizabeth Morgan, puede presentarse y comunicarnos su edad y parentesco con la victima por favor- -Mi nombre es Elizabeth Morgan…- -Mirando a la cámara por favor- señalo el aparato sobre mi hombro izquierdo. -Tengo 40 años y soy la viuda de Nick Morgan- -¿Cuándo fue la última vez que vio con vida a su esposo?- -Lo vi el 27 de junio cuando se estaba preparando para ir a trabajar- -¿Cómo a qué hora fue eso?- tomo nota de sus dichos. -A las 8 de la mañana aproximadamente…disculpe no entiendo para que hacemos esto, la policía ya me tomó declaración cuando fueron a notificarme de la muerte de mi esposo- -Sabemos eso, pero para poder armar un buen caso contra el asesino de su esposo tenemos que tener todos los hechos claros es bueno que las declaraciones estén grabadas por si en algún momento el jurado necesita verlas como evidencia, no se preocupe son formalidades para no correr riesgo de que la declaración cambie y esto influya en la investigación, solo tiene que decir cuando lo crea necesario que requiere de un abogado aquí presente y lo llamaremos por usted, pero es solo una declaración de rutina, no creo que vaya a necesitar un abogado, ¿o si?- -No claro que no, prosigamos entonces- sonríe mostrando sus dientes y se acomoda en la silla, una pierna sobre la otra manteniendo sus ojos escrupulosos en cada detalle de mi atuendo. -¿Sabe de alguien que quisiera lastimar a su esposo?- -Verdaderamente no lo sé, como ya le dije al anterior oficias aclara con un atisbo de molesta en su voz- Nick era muy paciente con la gente, él trabajaba en atención al público en un concesionario de automotores todo el día, por lo que no sabría decirle si tenía realmente o no enemigos no hablábamos de trabajo cuando estábamos en casa- -Perfecto- escribo lo principal de su declaración en mi libreta- ¿Qué tan la relación que tenían ustedes dos?- -Bueno no éramos perfectos, teníamos nuestras discusiones pero resolvíamos nuestras diferencias- se encoje de hombros restándole importancia a la situación. -¿Alguna vez oyó el nombre de Thomas Wester?- -No, ¿quién es él?- -De acuerdo con los registros telefónicos de mensajería del celular de su esposo, Thomas Wester y su esposo eran amantes- cierra los puños furiosa levantándose de la silla golpeando sus manos en el rio metal que nos separa. -¿Cómo se atreve a decir esas barbaridades de mi esposo?- serena en ánimo saco una hoja de la carpeta de evidencia y la coloco frente a sus ojos. -Estas son las conversaciones entre las dos víctimas que nuestro equipo de análisis forense digital logró recuperar del teléfono de su difunto esposo, algunos son mensajes explícitos y otros no tanto pero que profesan un amor eterno ¿no cree?- -Entonces si era verdad- gruñe entre dientes mientras toma las hojas para leerlas. Drásticamente cambia su mirada dejándonos ver el verdadero ser de esta mujer, calculadora agresiva y peligrosa. -Por su actitud asumo que usted ya lo sabía- me cruzo de brazos acomodando mi anatomía sobre la silla con la mirada fija en esos ojos vacíos que se escondían detrás de una viuda doliente. -Lo sospechaba en realidad- vuelve a tomar asiento devuelta en su lugar. -Nunca tuvo evidencia concreta de esto hasta ahora- hago más observaciones en mi libreta. -No en realidad hasta la fecha en la que desapareció- -¿Qué la hizo cambiar de opinión señora Morga?- -El día que desapareció recibí un sobre marrón de papel, no tenía dirección ni código postal, lo que si tenía eran ciertas fotos- -¿Qué fotos?- -Fotos de mi marido ya sabe- rota sus manos claramente incomoda- -No, no lo sé, señora le recuerdo que todo lo que no diga o deje de decir puede ser usado en su contra, si necesita un abogado para asesorarse lo llamaremos, así que le pediré que sea explicita por favor- -Eran fotos de mi marido con ese tan Thomas- -Debe haber sentido mucha rabia supongo- -Así es, pero yo solo quería encontrarlo- interrumpe el pseudo lamento de la viuda la puerta que se abre dejando ver al cadete Becket con un papel en la mano. -Más vale que sea importante Becket- -Si claro, disculpe la interrupción- se acerca a la mesa sin despegar la vista de la mujer- encontramos algo que podría ayudar- tomo el papel leyéndolo brevemente. -Muchísimas gracias cadete esto será de mucha ayuda- vuelvo la vista a la viuda- ben señora nos tomaremos un minuto, tengo que chequear una información ya vuelvo- apago la cámara de video, salgo de la habitación y camino directamente a la sala de conferencias donde se encuentra Dylan junto al sargento. Observo la pantalla por unos segundos, dentro de la sala de interrogatorios siempre hay dos cámaras a disposición de la policía, una manual que nos permite hacer entrevistas a delincuentes y tomas en primer plano de las confesiones que después son analizadas por el analista conductual de la brigada y una empotrada en la pared, usualmente para grabar interrogatorios de víctimas y posibles sospechosos los cuales para que no se sientan intimidados siempre está grabando desde un ángulo donde ellos no pueden ver la cámara, incluso cuando se les comunica que se los está filmando. Una mujer completamente diferente es la que veo ahora, enojada camina de un lado al otro como si fuera un león enjaulado buscando la manera de escapar, frota sus manos inquietas desesperadas en busca de un poco de paz. -Haz la llamada iré por el fiscal- tomo el teléfono y marco el número anotado en un pequeño arrugado trozo de papel sobre la mesa. Observo a través de la pantalla esperando por algún nuevo acontecimiento. El teléfono suena del otro lado de la línea, la viuda rebusca en su cartera y saca un teléfono móvil. Contestando lo que parece ser una llamada urgente. -¿Hola?- -Hola Elizabeth o debería llamarte furia- camino de vuelta a la sala de interrogatorios- creo que necesitará un abogado ahora- -¿De qué está hablando?- -Elizabeth Morgan, usted está arrestada por 6 cargos de homicidio y el intento de asesinato de Thomas Wester, además de asociación ilícita para cometer los crímenes- tomo los brazos de la mujer y le coloco las esposas con un poco de esfuerzo- tiene derecho a un abogado, si no puede pagar uno el estado se lo proveerá…- -Esperen por favor ¿Qué puedo hacer para salvarme de la pena de muerte?- -Depende de lo que nos pueda ofrecer- vuelvo a sentarla en la silla bruscamente. -Quiero en papel, un trato que asegure que no me darán la pena de muerte y que estaré sirviendo condena en una prisión de mínima seguridad- escucho entrar al fiscal en la habitación. -Buenas tardes detective…señora Morgan- -Greg- lo saludo sin quitar la vista de la viuda arpía que se está quejando de lo dolorosas que son las esposas. -No solemos negociar con asesinos señora, ¿por qué cree que con usted la situación será diferente- -Conozco la identidad de los todos los participantes en los asesinatos, y el lugar donde suelen reunirse, allí están los planos de todos los asesinatos, fueron planeados y están meticulosamente detallados además, tengo sé quién es la última víctima- -¿Quién es?- -Quiero el trato, luego les cuento todo- se apoya en el respaldo de la silla, dirijo la vista hasta Greg que sin otra alternativa se sienta frente a ella y comienza a redactar el papel que sellará el destino de la vida de alguna pobre alma que ni siquiera va a saber hizo mal para caer en las garras de este malicioso grupo. Todo se reduce a una hoja de papel y una pluma; una vez que le quito las esposas sin segundos pensamientos la mujer que en algún momento hizo llamarse furia toma el bolígrafo y firma con su nombre al pie de la hoja. -Bien ahora habla- -Tome asiento oficial porque esto será muy largo de contar- Cuando llegué a un bosque a las afueras de Little Peak, una cabaña muy añeja con un pequeño molino de viento junto en la puerta cerca de un arroyo, pensé por un momento que no podían ser más románticos, el lugar está justo en el medio del bosque donde nadie pudiera hallarlos- se me revuelve el estómago al sentir sus palabras. Aquella casucha de viejo roble fue casi desmantelada por los elementos luego de que la abandonáramos, no creo que sea el mismo lugar pero cuantas casuchas en el medio de Little Peak puede haber con un molino de viento en la puerta. -Cuando llego a la entrada la puerta estaba medio abierta, decido entrar, paso por el living central de la casa donde no había nadie…- >> -Sin tanto detalle por favor esto no es una novela- interrumpo ansiosa, muevo mi pierna tratando de liberar la ansiedad que me causa el solo recordar ese tétrico espacio. Aquella casa, maldita casa parece influenciar los pensamientos del todo el que entra allí>> -Necesito un mapa exacto del lugar donde se encuentra la cabaña por favor- le acerco mi libreta y el bolígrafo impaciente, además del nombre de todas las personas a las que usted conoció. Una sonrisa maquiavélica aparece alegrando su rostro mientras escribe con toda la paciencia que un ser humano puede tener. El fiscal me hace señas para que salgamos un momento dejándola en manos de Becket.
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