Mirá, te cuento que el sol está a pleno cuando Isabella y Alexander, después de recorrer la ciudad y pensarlo todo bien, deciden parar a almorzar en un café al aire libre re lindo. La ciudad, con su trajín constante, está al tanto de este momento donde la pareja se sienta a charlar de cosas copadas.
Bajo la sombra de un toldo, Isabella y Alexander se mandan a una mesa con flores y todo el asunto. El olorcito a café recién hecho y las risas de la gente le dan una onda re piola al lugar mientras la pareja le pega una hojeada rápida al menú.
**Isabella:** (Sonríe) ¿Qué te parece este lugar, Alexander?
**Alexander:** (Asiente) Está perfecto. La onda tranqui me encanta. (Señala el menú) ¿Tenés alguna preferencia?
**Isabella:** (Chusmea el menú) Todo pinta riquísimo. Yo creo que voy a ir por la ensalada de quinoa y aguacate. ¿Y vos?
**Alexander:** (Revisa el menú) Me parece que me tiro a la lasaña. Suena a abrazo de comida.
Los dos piden y mientras esperan, arrancan a hablar de los días pasados y qué onda con las decisiones que tomaron.
**Isabella:** (Toma un trago de agua) Estoy re emocionada por nuestro compromiso, pero también tengo claro que vienen desafíos.
**Alexander:** (Asiente) Sí, ya sé. Pero creo que enfrentar todo eso juntos nos va a hacer más fuertes. Estamos armando algo que vale la pena.
**Isabella:** (Sonríe) Obvio. Además, tengo muchas ganas de planear nuestro viaje. Pinta a experiencia increíble.
**Alexander:** (Entusiasmado) Va a estar buenísimo recorrer nuevos lugares con vos. Y ya que estamos en modo explorador, ¿alguna idea de a dónde querés ir?
**Isabella:** (Pensativa) Me vuelan los destinos europeos, sobre todo Italia. La cultura, la historia, la comida... todo suena re copado.
**Alexander:** (Sonríe) ¡Italia suena perfecto! ¿Qué te parece si arrancamos a buscar destinos mientras armamos el itinerario?
**Isabella:** (Asiente) Me encantaría. Además, creo que va a ser el lugar ideal para sacar fotos para nuestro álbum de compromiso.
El camarero trae la comida, y la pareja agradece antes de meterle ficha a los platos. Durante el almuerzo, la charla se pone más íntima mientras se tiran pensamientos sobre sus familias, sus expectativas y anécdotas cotidianas.
**Alexander:** (Con una sonrisa) ¿Te imaginabas que llegaríamos a esto cuando nos cruzamos por primera vez?
**Isabella:** (Ríe) Ni en pedo. Pero mirá, acá estamos, construyendo algo piola juntos.
**Alexander:** (Mirando alrededor) La ciudad es como testigo de toda nuestra movida.
**Isabella:** (Con cariño) Sí, y todavía hay un montón más para descubrir.**Capítulo 78: Noche de Confesiones y Promesas**
Che, ya se va poniendo oscuro, y acá estamos Isabella y Alexander después de un día movido, charlando en la terraza del hotel. La ciudad, toda iluminada y brillante, está al tanto de esta charla copada donde la pareja se manda a contar cosas más profundas bajo el cielo lleno de estrellas.
**Isabella:** (Sosteniendo una taza de té) Mirá qué linda se ve la ciudad desde acá, ¿no?
**Alexander:** (Mirando al horizonte) Sí, cada luz tiene su historia. Igual que nosotros.
**Isabella:** (Asiente) Todo el día estuviste dando vueltas en mi cabeza. ¿Qué onda con todo lo que hablamos?
**Alexander:** (Sonríe) Estoy re emocionado, Isabella. Siento que estamos construyendo algo único y piola.
**Isabella:** (En serio) Pero también tocamos el tema de los desafíos. ¿Algo te preocupa?
**Alexander:** (Tomando la mano de Isabella) Mirá, los desafíos son parte del paquete, ¿no? Pero no hay nada que no podamos encarar juntos.
**Isabella:** (Sonríe) Me pone contenta escuchar eso. Ahora hay algo que quiero compartir con vos, Alexander.
**Alexander:** (Curioso) Decime, Isabella.
**Isabella:** (Respira profundo) Estuve maquinando sobre nuestra boda, en cómo queremos que sea. ¿Vos pensaste en algún tipo de ceremonia en particular?
**Alexander:** (Pensativo) Todavía no clavé muchos detalles, pero quiero que sea copada. No solo un evento, sino el arranque de algo lindo.
**Isabella:** (Con chispa en los ojos) Estaba pensando en algo más intimo, onda en un lugar que signifique algo para nosotros. ¿Y qué te parece una ceremonia al atardecer?
**Alexander:** (Asintiendo) La re banco. Al atardecer tiene su magia. ¿Y el lugar?
**Isabella:** (Sonríe) Después de pasar por el mercado hoy, se me ocurrió el jardín botánico. ¿Te copa?
**Alexander:** (Feliz) Suena perfecto. Y podríamos tirarle elementos de diferentes culturas, ya que nuestras historias también se mezclan.
La charla sigue con los detalles de la boda, compartiendo ideas y sueños. La ciudad, con sus luces que parpadean en la noche, está re al tanto de este momento donde los compromisos se fortalecen y las promesas toman forma.
**Isabella:** (Mirando a Alexander) Además, hay algo más que quiero contarte.
**Alexander:** (Atento) Siempre con sorpresas, ¿qué onda?
**Isabella:** (En serio) Estuve pensando en nuestras carreras y metas individuales. No quiero que ninguna de las dos tenga que aflojar.
**Alexander:** (Copado) Entiendo, Isabella. Nuestras carreras son parte de lo que somos.
**Isabella:** (Agradecida) Quiero que sepas que banco tus sueños tanto como los míos. No me va que sientas que tenés que dejar algo importante.
**Alexander:** (Tomando la mano de Isabella) Y yo banco cada paso que des hacia tus metas. Juntos, podemos encontrar el equilibrio justo.
La noche se llena de un silencio cómplice mientras la pareja se sumerge en la promesa de bancarse mutuamente en sus caminos individuales. La ciudad, con su ritmo constante, está al tanto de este momento donde Isabella y Alexander fortalecen sus lazos y se comprometen a armar un futuro donde los dos puedan ir por sus sueños.
En la terraza, bajo el cielo lleno de estrellas, la pareja se abraza con la certeza de que la noche no solo marca el final de otro día, sino el arranque de un capítulo lleno de confesiones posta y promesas que van a iluminar su camino juntos. ¡Qué lindo, che!**Capítulo
Che, el día recién se asoma, marcando un capítulo clave para Isabella y Alexander. La ciudad, con su ritmo de siempre, está ahí presente, viendo cómo la pareja encara decisiones más terrenales más allá de las emociones románticas.
En la pieza del hotel, Isabella y Alexander se despiertan con la luz suave del amanecer colándose por las cortinas. La ciudad, con sus edificios que vieron de todo, es parte de este capítulo donde la vida diaria se mezcla con el romance.
**Isabella:** (Estirándome) ¡Buen día, amor! ¿Cómo pegaste los ojos?
**Alexander:** (Sonríe) De diez, gracias. Estoy re emocionado por el día que nos espera.
**Isabella:** (En serio) Sí, hay cosas más prácticas que tenemos que hablar. Tipo, la fecha y la movida de la boda.
**Alexander:** (Asiente) Claro. Quiero que sea un día piola, pero también hay que ser realistas con el calendario y toda la logística.
La pareja se acomoda en la cama, encarando la tarea de planificar la boda de manera más práctica y organizada. La ciudad, con su murmullo de fondo, es parte de este capítulo donde el romance se cruza con la realidad.
**Isabella:** (Revisando una libreta) Estuve pensando en fechas posibles. ¿Qué onda con el próximo otoño?
**Alexander:** (Reflexivo) Suena bien. Sería un buen timing y nos daría margen para organizar todo tranqui.
**Isabella:** (Sonríe) Además, me gustaría meterle cosas de la temporada en la decoración. ¿Algún estilo en mente para la boda?
**Alexander:** (Pensativo) No quiero nada muy de gala. ¿Qué te parece algo más relajado, onda al aire libre?
**Isabella:** (Entusiasmada) ¡Me encanta la idea! Podríamos buscar lugares copados que vayan con eso, tipo un jardín o una finca con onda.
La charla sigue, atacando detalles logísticos como la lista de invitados, el menú y la música. La ciudad, con sus calles que escucharon miles de charlas, está ahí mientras el romance se mezcla con la realidad de organizar un evento heavy.
**Alexander:** (Revisando un folleto de catering) También deberíamos pensar en la comida. Quiero que todos la pasen bomba.
**Isabella:** (Asiente) Claro. Podríamos tirar una variedad de platos para que nadie se quede con hambre. Y, obvio, asegurarnos de tener opciones para los que tienen restricciones dietéticas.
La charla sigue, encarando cada detalle con cuidado. La ciudad, con su ritmo constante, es parte de este capítulo donde la pareja toma decisiones prácticas mientras arma el andamiaje de su día especial.
**Isabella:** (Mirando posibles lugares) También hay que pensar en cómo la van a pasar los invitados. ¿Y si buscamos un lugar que tenga todas las comodidades y sea fácil de llegar?
**Alexander:** (Asiente) Claro, buena idea. Queremos que todos estén tranquis y disfruten del día sin dramas.
La pareja sigue con la planificación, atacando cada detalle con entusiasmo y pragmatismo. La ciudad, con sus esquinas llenas de historias, es parte de este capítulo donde el amor se mezcla con la practicidad de construir un futuro en conjunto.
**Alexander:** (Mirando a Isabella) Aunque estemos enfrascados con la boda, no quiero que dejemos de lado nuestros sueños personales. ¿Qué pensás de eso?
**Isabella:** (Sonríe) Estoy de acuerdo, Alexander. No quiero que ninguno de los dos sienta que tiene que colgar sus objetivos personales. Podríamos tirar metas individuales y bancarnos mutuamente para cumplirlas.
**Alexander:** (Asiente) Buena esa. Necesitamos encontrar un equilibrio para crecer como personas y como pareja.
La pareja, mientras sigue con la boda, también charla sobre sus metas personales y cómo pueden bancarse mutuamente en el camino al éxito individual. La ciudad, con sus calles llenas de charlas, es parte de este capítulo donde el compromiso va más allá de la organización de la boda.
**Isabella:** (Cerrando la libreta) Creo que hoy cubrimos banda. ¿Qué onda, cómo te sentís?
**Alexander:** (Sonríe) Bien. Siento que estamos construyendo algo copado juntos, no solo con la boda, sino también en la vida diaria.
**Isabella:** (Tomando la mano de Alexander) Y estoy re emocionada por cada paso que vamos a dar juntos. No solo como pareja comprometida, sino como compas en la vida.
La ciudad, con sus luces que parpadean a lo lejos, es parte de este capítulo donde Isabella y Alexander, después de lidiar con decisiones prácticas, encuentran consuelo y emoción en la certeza de
que están construyendo un futuro re sólido y lleno de posibilidades.**Capítulo 80: Al Mediodía, Explorando y Decidiendo de Todo un Poco**
Che, el sol está a pleno, y el reloj ya marca el mediodía cuando Isabella y Alexander se mandan a explorar un mercado local lleno de onda y olores. La ciudad, con su ajetreo y buena onda, está ahí, viendo cómo la pareja se manda a la aventura en esta experiencia sensorial a plena luz del día.
Entre puestos repletos de frutas, verduras y cosas artesanales, Isabella y Alexander se dejan llevar por la buena onda del mercado. La ciudad, con sus calles llenas de historias, es parte de este capítulo donde la pareja se manda al ruedo de la cultura que ofrece el mercado.
**Isabella:** (Re contenta) Me flipa la onda de este lugar. ¿Algo en especial que te cope?
**Alexander:** (Chusmeando) Todo pinta copado. Pero estos puestos de especias me llaman la atención. ¿Y si elegimos algunas para probar en casa?
**Isabella:** (Re entusiasmada) ¡Buenísima idea! Va a ser como traer un cachito de este lugar a nuestra casa.
Mientras recorren el mercado, se topan con un puesto de antigüedades que los engancha. Entre cosas raras y tesoros olvidados, encuentran un mapa viejo y raído que muestra la ciudad en sus tiempos. La ciudad, con sus esquinas cargadas de historias, es parte de este capítulo donde la pareja hace un descubrimiento que ni esperaban.
**Alexander:** (Sosteniendo el mapa) Esto está zarpado. Podríamos enmarcarlo y tenerlo como un recuerdo de nuestra vuelta por acá.
**Isabella:** (Re de acuerdo) Me encanta la idea. Cada vez que lo veamos, nos vamos a acordar de este día y de todas las decisiones que estamos tomando juntos.
La pareja decide seguir explorando y se mandan a un café chiquito en una esquina re tranqui. La ciudad, con sus rincones copados, es parte de este capítulo donde la pareja charla en medio del quilombo del mediodía.
**Isabella:** (Sentándose) La verdad, estoy agradecida por estos momentos, Alexander. Cada día que pasamos juntos parece abrir nuevas oportunidades.
**Alexander:** (Re contento) Yo también estoy agradecido, Isabella. Y estoy chocho por todas las aventuras que nos esperan.
La charla se pone más íntima mientras comparten pensamientos sobre sus sueños, deseos y cómo visualizan su vida juntos. La ciudad, con sus edificios que ya vieron de todo, es parte de este capítulo donde la pareja se engancha en una conexión más profunda.
**Isabella:** (Reflexiva) Hay algo que quiero preguntarte, Alexander. ¿Cómo te pintaría la idea de tener chicos en el futuro?
**Alexander:** (En la suya) Es una pregunta grosa. Me re gustaría formar una familia con vos, Isabella. Pero también quiero estar seguro de que estamos listos para bancarnos esa responsabilidad.
**Isabella:** (Re de acuerdo) Claro. Creo que hay mucho por descubrir y construir juntos antes de mandarnos ese paso. Pero está piola saber que estamos en la misma.
La pareja sigue con el almuerzo, compartiendo sueños y expectativas para el futuro. La ciudad, con su cambio constante, es parte de este capítulo donde Isabella y Alexander exploran no solo el mercado y la ciudad, sino también todas las movidas que les tiene reservadas la vida.
Después de un almuerzo lleno de charla y risas, se mandan a dar una vuelta por un parque cercano. La ciudad, con sus parques que son un refugio piola, es parte de este capítulo donde la pareja disfruta de la paz del mediodía mientras siguen compartiendo pensamientos y sueños bajo el sol que pega fuerte.